Advierten que atribuir problemas del sistema de vigor a la población migrante es un «discurso sin evidencia»
Santo Domingo.– Con el propósito de contribuir a la discusión pública sobre el paso a los servicios médicos de calidad para grupos en una maduro situación de vulnerabilidad en el país, el Centro de Observación de Migración y Desarrollo Social en el Caribe (OBMICA) celebró el 11 de septiembre pasado en el Crowne Plaza Hotel El Seminario «Migration and Health en la República Dominicana», donde se acercaron a los expertos nacionales y internacionales que se acercaban al tema con el tema con el tema con el tema con el tema con el tema con el tema con el tema con el tema con el tema con las organizaciones de la sociedad civil.
Luis Cirito, en nombre de Obmica, destacó la aprieto de la transigencia de espacios para la consejo y la construcción colectiva de soluciones, enfatizando que la variedad de experiencias de los panelistas es secreto para avanzar en torno a un sistema de vigor más equitativo.
En el primer panel, titulado «Gaps en el acceso a la salud: ruralidad, migración y costos», el economista y diestro en papeleo de la vigor, Chanel Rosa Chupany, advirtió que atribuir los problemas del sistema de vigor a la población migrante es un «discurso sin evidencia» que oculta las fallas reales: distribución inigual de los medios, las brechas territoriales y la papeleo escaso.
El economista y ex director del SNS explicó que el 85 % de los costos de atención hospitalaria son fijos, por lo que desmentir los servicios a un comunidad no genera ahorros significativos, y enfatizó que, si correctamente la vigor continúa percibiendo como un regalo y no como un derecho, no habrá calidad en los servicios, un enfoque que todavía limita la capacidad de la demanda de ciudadanía.
La moderación estaba a cargo de Digna Gutiérrez, educadora y directora de Ce-Mujer (Centro de Solidaridad para el Desarrollo de Mujeres), quienes enfatizaban que desanimar la atención preventiva afecta desproporcionadamente grupos y mujeres y mujeres vulnerables, que generalmente son responsables de la atención de la vigor casero.
Migración, vigor y derechos humanos
Al segundo panel, moderado por el médico y agitador Liliam Fondeur, asistió el Dr. Rodolfo Cruz Piñeir, un maniquí replicable que apunta a un futuro de paso y cooperación entre países.
Fondeur, de su parte, negó que la reducción de los nacimientos en los migrantes tenga un impacto positivo en los indicadores de mortalidad materna, el paso es lo que garantiza los cambios.
El tercer panel tenía a Marcos Morales, un investigador de Obmica y profesor en el UASD; Christian Luis, presidente de Mudha; y la hermana María Eugenia Vázquez, directora de Ascala. La moderación estaba a cargo de Gloria Amézquita, Coordinadora Académica de Clacso.
Los panelistas evaluaron las medidas que condicionan el paso a los servicios de vigor para la población migrante desde una perspectiva de los derechos humanos, y compartieron hallazgos del «migrasalud: protegiendo el derecho a la salud del nivel local al proyecto nacional», todavía destacando el trabajo del personal de vigor, afectado por la misma precariedad del sistema.
Proyecto Migrasalud
El esquema MigraSalud indagación desde 2023 contribuir directamente a blindar la capacidad de respuesta del sistema de vigor dominicano contra los desafíos de la movilidad humana, promover la equidad, la inclusión y el respeto por la dignidad de todas las personas. Es coordinador del Centro de Observación de Migración y Desarrollo Social en el Caribe (OBMICA), en colaboración con el Centro de Desarrollo Sostenible (CEDESO), la Asociación Escalabrinia al servicio de la movilidad humana (Ascala) y el Movimiento Dominicano de Mujeres Jahanas (Mudha), con la financiación de la Unión Europea.
