Con un campamento temprano que ya muestra una prometedora donación de jugadores, Víctor Estévez, el nuevo dirigente de los Toros del Este, ha comenzado su gobierno en el Estadio Francisco Micheli. Se mostró visiblemente motivado por la gran cantidad de peloteros presentes desde el primer día, una señal que interpreta como un indicio de que «los muchachos están pensando en algo positivo».
La contratación de Estévez se realizó de forma temprana, lo que ha permitido una fluida comunicación con la administración de operaciones, específicamente con Jesús Mejía. Esta anticipación en su designación ha facilitado un trabajo continuo incluso durante su tiempo en Estados Unidos, delineando la visión para la venidera
El dirigente taurino tiene una visión clara para el equipo: los Toros se perfilan como un un equipo dinámico y con velocidad en el lineup, capaz de «jugar buena defensa», poco crucial en un estadio como el de La Romana, conocido por ser aceptablemente imparcial donde se necesitan bateadores que pongan la engaño en mecanismo. Pero quizás el pilar más resistente de esta nueva identidad será el picheo.
El dirigente destacó la importancia de una «buena rotación y muy buenos brazos que están ahora mismo teniendo éxito en su respectivas ligas».
*Un Reto Conocido y un Compromiso Inquebrantable*
Esta no es la primera vez que Estévez asume un rol desafiante, recordó su primera billete como dirigente con los Leones del Escogido, donde asimismo tomó un equipo que venía de varios abriles sin clasificar, una situación «parecida». Considera su contemporáneo rol con los Toros como un «desafío grande» al 100%, reconociendo la naturaleza «tricky» y rápida de la mezcla dominicana.
Para aventajar este desafío, Estévez enfatiza tres pilares fundamentales que compartió con sus jugadores: comunicación, integración y, sobre todo, compromiso. El compromiso es, para Estévez, la esencia de todo. «Sin compromiso tú no puedes lograr absolutamente nada», afirmó, destacando que ni el talento más amplio, ya sea de coaches o peloteros, es suficiente sin esta entrega.
El compromiso implica estar presente, aportar al equipo y tener el campeonato de los Toros como meta primordial, incluso sacrificando aspectos personales. Este enfoque, según él, funcionó con el Escogido y no será la excepción con los Toros. El hecho de que todos los coaches estén presentes desde el día uno y el resto se reporte en la semana es una muestra del nivel de compromiso del especie.
*Mensaje a la Fanaticada Taurina*
Con la querencia taurina seguramente expectante, Estévez tiene un mensaje claro: «Los fanáticos se mantienen contentos con una sola cosa y es ganando partidos». Su objetivo es crear un animación triunfador en La Romana, sabiendo que la fanaticada de los Toros es «una de las mejores fanáticos de la liga» cuando el equipo está ganando, apoyando incondicionalmente y «poniendo a los otros equipos de vuelta y media».
Finalmente, pide a los seguidores que confíen en el trabajo que se está realizando, que apoyen al equipo y que asimismo lleguen «comprometidos a dar lo mejor» en cada partido.
La era de Víctor Estévez en los Toros ha comenzado, prometiendo un equipo con una identidad definida, basado en el esfuerzo colectivo y la codicia de un campeonato.
