Santo Domingo.- Lo que para muchos podría parecer un malentendido entre los vecinos, en la República Dominicana se ha convertido en un desencadenante recurrente de serios conflictos. Las disputas de estacionamiento no solo generan discusiones e insultos, sino que en algunos casos han terminado en agresiones y amenazas. En un país donde circulan más de cinco millones de vehículos y la disponibilidad de espacios de estacionamiento es limitada, este problema refleja deficiencias en la coexistencia social y la error de mecanismos efectivos para resolver controversias.
El sociólogo Celedonio Jiménez Explica que la escasez de estacionamiento y la abandono de una civilización de resolución pacífica hacen que este tipo de situaciones suban rápidamente. «En nuestro país hay un muy propenso a usar términos groseros que no están controlados. A esto se agrega la incidencia de machismo, lo que lleva a las personas a sentir que nadie puede imponerse a lo que entienden como su derecho»dijo.
Las cifras respaldan la preocupación, Santo Domingo EstePor ejemplo, se registró entre 2020 y febrero de 2025 más que 72,000 Quejas relacionadas con la violencia de especie, la intrafamilia y los delitos sexuales. Solo en 2022, fueron documentados 11,288 casos de violencia verbal o psicológica y 5,540 de violencia física en la zona uruguayo.
Uno de los casos recientes es el de Gabriela MéndezResidente de Invivienda, que afirma acontecer sido amenazado por un hombre identificado como Juan Antonio Jiménez Jiménezaka «El cuco» cualquiera «Juan Cache»para un espacio de estacionamiento.
Gabriela, quien ha vivido durante más de ocho abriles en el arduo de viviendas, dice que el 25 de julio encontró su estacionamiento ocupado. Tras el acuerdo informal entre los vecinos, trató de contactar al residente que recibió el visitante, pero no recibió una respuesta. Decidió estacionar detrás del transporte para ser llamado, pero minutos a posteriori, el hombre llegó a su puerta con gritos, insultos y amenazas, todo lámina en video.
«Me dijo que iba a explotar, que iban a interrumpir mi auto para que luego me lo pagara, que no tenía nada y que tenía dinero».Dice Gabriela, quien inmediatamente fue a presentar la queja. El caso será conocido 21 de agostoPero la víctima dice que vive con miedo de que la embestida se repita.
La construcción de vecinos apoya su traducción y advierte que no es la primera vez que un estacionamiento desata un conflicto molesto. «Hemos visto que han perdido vidas injustificadas. Se trata de llegar a un acuerdo, no llegar a la violencia», dice Gilberto Paulino, residente del circunstancia.
Gabriela dice que el asaltante frecuenta el condominio para presentarse a una mujer que vive en los anexos del edificio, e incluso apareció como un pariente del componente de Octavio Dotel, que fue inhábil por el hermano de un atleta.
«Quiero hacer este caso público para que él entienda que no puede ir por la vida corriendo sobre las mujeres. Lo que debe hacerse es ir al diálogo, especialmente cuando se sabe que está desaparecido»concluye.
Este episodio, como muchas otras en diferentes comunidades, pone en la mesa la requisito de que las autoridades implementen soluciones claras para regular el uso del estacionamiento y evitar que un espacio para estacionar es la chispa que convierte una tragedia.
