Los cuentos de hadas existen para aquellas que luchan por lo que desean como la canadiense Victoria Mboko (85ª), que posiblemente en la vida haya imaginado tamaño desempeño en su estreno categórico en el WTA 1000 de Montreal, sacando un boleto alrededor de semifinales al derrotar 6-4 y 6-2 a la española Jéssica Bouzas Maneiro (51ª).

Agasajada con una de las ocho invitaciones disponibles para el cuadro principal, la nacida en Charlotte, Estados Unidos, de 18 abriles, que el 26 de agosto próximo cumplirá 19, exhibió otra persuasivo presentación sobre el cemento de su país, donde, impulsada por los fanáticos presentes en la cancha central, dio la cara en los momentos secreto para echar por tierra las ilusiones de otra de las revelaciones como la de Galicia, de 22, al concretar cinco break points en una hora y 17 minutos de pasatiempo.

Por consiguiente, la verduga de Kimberly Birrell (79ª), Sofia Kenin (27ª), Marie Bouzkova (39ª) y Coco Gauff (2ª) en las rondas previas se transformó en casi nada la primera anfitriona en meterse entre las cuatro mejores en la competencia celebrada en Montreal durante la Era Abierta, así como se convirtió en la tercera invitada que alcanza dicha instancia en el profesionalismo, posteriormente de la legendaria estadounidense Mónica Seles, en 1995, y la rumana Simona Halep, en 2015. En búsqueda de prolongar su inolvidable trastada, la prometedora diestra, que había iniciado la flagrante temporada en el 348° puesto del ranking mundial afeminado y ahora escaló virtualmente hasta el 48° escalafón, enfrentará a la kazaja Elena Rybakina (12ª), la cual aprovechó el retiro de la ucraniana Marta Kostyuk (28ª) por una lisiadura en la muñeca derecha