Nueva York — En una indeterminación de dominio silencioso y persuasivo, David Peterson reafirmó su división entre los brazos más efectivos de la Liga Nacional al liderar a los Mets de Nueva York cerca de una trofeo por blanqueada de 5-0 sobre los Nacionales de Washington en Citi Field.

Te puede interesar: Teoscar Hernández define serie con jonrón de tres carreras en triunfo de Dodgers sobre Padres

Peterson, sin estridencias ni aspavientos, volvió a demostrar por qué es uno de los lanzadores más confiables del equipo. El siniestro trabajó ocho sólidas entradas, en las que ponchó a seis rivales, no otorgó boletos y permitió escasamente seis imparables. Con esta recital, redujo su efectividad a un brillante 2.49 y se consolidó como el líder del cuerpo de lanzadores de los Mets en entradas lanzadas (79.2).

La ataque respaldó con contundencia a su abridor, destacándose el dominicano Juan Soto, quien conectó su botellín jonrón en los últimos 11 compromisos. Brandon Nimmo incluso brilló con el plancha al despachar dos cuadrangulares, aportando poder y energía desde la parte incorporación del orden.

«Peterson no acapara titulares, pero sigue siendo increíblemente eficiente. Noche tras noche hace exactamente lo que necesitamos de él», señaló el piloto de los Mets tras el mecanismo.

A pesar de compartir clasificación con nombres rutilantes como Kodai Senga, Paul Skenes y Yoshinobu Yamamoto, Peterson ha comenzado a escribir su propia novelística como una dormitorio esencia de la rotación neoyorquina.

Con esta trofeo, los Mets continúan afianzándose en la pelea divisional, apoyados tanto en su pitcheo como en el despertar ofensivo de figuras como Soto, que ha comenzado a imponer su presencia en el lineup metropolitano.