Al comenzar la temporada, pocos mánagers estaban tan en la cuerda floja como el mánager de los Cardenales de San Luis, el dominicano Oliver Mármol.

En los últimos primaveras, Mármol ha recibido una plantilla veterana con jugadores talentosos, pero no ha sido capaz de cobrar de forma consistente.

La temporada pasada, los Cardenales incluso salieron a comprar jugadores en la época frontera de canjes, pero se quedaron cortos en la lucha por un puesto en la postemporada.

Dado el parné que se ha de segunda mano en la plantilla en los últimos primaveras, es sobrado decepcionante que el equipo no haya tenido éxito, especialmente en la postemporada.

Con los Cardenales buscando transferir el control de la franquicia de John Mozeliak a Chaim Bloom a posteriori de la temporada 2025, muchos especularon que esta todavía podría ser la última temporada de Mármol como mánager.

Pero los Cardenales han cedido la talla y ganadería partidos esta temporada. No solo unos pocos, sino suficientes para mantenerlos en la contienda por un puesto en la postemporada a pesar de tener una plantilla muy chavea.

Y no ha sido pura suerte. Los Cardenales están jugando una defensa increíble con un cuerpo de lanzadores consistente.

Mármol ha manejado acertadamente el bullpen y ha cohesionado al equipo enormemente, a pesar de perder a su líder vocal, Paul Goldschmidt, en la temporada desvaloración.

Si los Cardenales logran arrebatarle la División Central de la Liga Nacional a los Cachorros de Chicago, hay más posibilidades de que Mármol gane el premio al Mánager del Año de la Liga Nacional y reciba una extensión de anuencia en área de ser despedido.

Aunque todavía queda trabajo por hacer esta temporada, es probable que la posición de Mármol haya pasado de ser buena a ser mala. Los Cardenales, en pleno auge, podrían estar salvando el puesto de su mánager.