No se quieren dar por vencidos. Los Rays de Tampa Bay se impusieron este martes por la incertidumbre por 4-3 en 12 entradas a los Cerveceros de Milwaukee en el cuarto engranaje de la Serie Mundial, disputado en el Tropicana Field de San Petersburgo (Florida).
Con esta triunfo evitaron la derrota para forzar un botellín avenencia que mantiene viva la lucha por el título.
Después de perder los dos primeros partidos en el American Family Field y ceder asimismo en el primer duelo disputado en su estadio, los Rays reaccionaron en un final trepidante para frenar la barrida de Milwaukee y prolongar una serie que parecía encarrilada a beneficio de los Cerveceros.
El engranaje, destapado en la segunda entrada
Los Cerveceros tuvieron corredores en primera y tercera colchoneta con dos outs en la primera entrada, pero el atleta Griffin Jax evitó las carreras al conseguir que Brice Turang bateara una pelota por el suelo que terminó en manos de la defensa.
Los Rays siquiera lograron amenazar al abridor de Milwaukee, Dustin May, que ponchó a Junior Caminero. En la segunda entrada, Jax retiró a los tres bateadores de los Cerveceros sin permitir que llegaran a colchoneta.
Tras el cambio de flanco, Tampa Bay abrió el contador cuando Chandler Simpson conectó un doble que permitió a Jonny DeLuca salir al plato.
Un jonrón solitario para igualar
Tras una tercera entrada sin carreras, los Cerveceros empataron en el cuarto episodio, cuando Sal Frelick conectó un sencillo y Cooper Pratt lo impulsó con un doble.
Los Rays recuperaron la preeminencia en la parte muerto, cuando el dominicano Junior Caminero llegó a segunda. Jonny DeLuca bateó una engaño que permitió a Caminero anotar tras una mano defensiva de Milwaukee en la que el tercera colchoneta David Hamilton no consiguió tocar al corredor.
Pero los Cerveceros volvieron a igualar el contador en la finca entrada con un jonrón solitario de David Hamilton. El ludópata, que había conectado cuatro cuadrangulares en los 121 partidos de la temporada regular, firmó uno tanto en la Serie de Campeonato como en la Serie Mundial.
Los ‘Brewers’ no lograron romper el igualada en la sexta entrada, pese a sobrevenir conectado más hits que los Rays a lo amplio del engranaje.
Un final de infarto
En la séptima entrada, Nick Martínez retiró a los tres bateadores de Milwaukee, mientras que los Rays siquiera consiguieron exprimir sus oportunidades ofensivas.
Los Cerveceros volvieron a quedarse sin anotar en la octava. En el turno de Tampa Bay, los Rays siquiera rompieron el igualada en presencia de el licenciamiento de Milwaukee, que eliminó a tres bateadores consecutivos para abastecer el contador igualado a dos carreras y todo destapado para el final.
Milwaukee estuvo cerca de conectar un batazo en la novena entrada, pero Simpson atrapó un elevado profundo de Garrett Mitchell conexo al tapia para sumar el segundo out de los Cerveceros. En la sucesivo mano, Cooper Pratt intentó robar la segunda colchoneta, pero fue puesto out tras una revisión de la argumento.
Los Rays dispusieron así de una última oportunidad para romper el igualada y forzar un botellín partido. Pero hubo una entrada adicional luego de que los de Florida no hicieran regir sus oportunidades en la última reglamentaria.
Volvieron a solazarse de una ocasión de oro en la décima, luego de que no lo aprovecharan los Cerveceros. Tampoco lo hicieron los Rays y el duelo se fue al undécimo inning, que asimismo fue en vano para los dos equipos. Todo destapado para la entrada 12.
En esta, que supuso la última, los Cerveceros no perdonaron, si admisiblemente no fue suficiente. Pratt conectó un jonrón solitario en presencia de un divulgación rompiente de Seymour y envió la pelota a las gradas del pensil izquierdo para poner a Milwaukee por delante por primera vez en toda la incertidumbre.
Pero los Rays reaccionaron cuando más lo necesitaban. Remontaron de forma espectacular en el postrer compás del duelo. Jonny DeLuca conectó un sencillo que impulsó la carrera del igualada y puso el 3-3 en el contador, para que Chandler Simpson impulsara la anotación definitiva para sellar el 4-3.
Tampa Bay forzó así un botellín partido, que se jugará este miércoles, logró lo impensable y alargó una Serie Mundial que parecía sentenciada y que ahora está 3-1.



