Buenas noticiero para los Leones del Escogido. El cultivador de los Piratas de Pittsburgh, Esmerlyn Valdez, anunció su pronta integración al equipo para el presente torneo de béisbol profesional dominicano.

Actualmente, el guardabosques entrena en el campamento de los Piratas en Bradenton, Florida, donde realiza prácticas de bautizo y corrido de bases. Con esto demuestra una total recuperación de la distensión en el isquiotibial izquierdo que puso fin a su temporada de Grandes Ligas el pasado 11 de septiembre.

“Me siento muy bien. Correr las bases, batear… todo se siente bien”, le comentó Valdez en inglés a Jason Mackey, de MLB.com, mientras abandonaba el contorno de gozne. Debido a su trascendente mejoría, el pelotero confirmó que partirá pronto en dirección a la República Dominicana para unirse a las filas del Escogido.

Su paso por el Escogido le brindará la oportunidad de poner a prueba los isquiotibiales que le dieron problemas anteriormente y de sumar más tiempo de gozne, mientras rebusca comprobar un espacio permanente en los jardines de Pittsburgh.

Esta será su segunda experiencia en el béisbol invernal, tras su billete con los Leones de Barranquilla en la Liga Colombiana durante la temporada 2023-2024. Jugar en el país le permitirá partir el 2027 con anciano confianza, luego de acaecer concluido el año en la repertorio de lesionados. “Quiero estar listo para el próximo año”, afirmó con entusiasmo. “Necesito jugar. Me encanta jugar, amo el béisbol. Estoy listo”.

Valdez hizo su apertura en las Grandes Ligas la temporada pasada y exhibió una gran potencia natural, conectando 17 jonrones en al punto que 287 visitas al plato. En su primera experiencia en las Grandes Ligas, registró una tendencia ataque de .232/.345/.510. Según la métrica wRC+, esto representa una producción ataque integral un 30% superior al promedio.

Si sumamos los 13 cuadrangulares que logró en 237 apariciones al plato en Triple-A, Valdez totalizó 30 vuelacercas este año, todo ello en al punto que 128 partidos y 524 turnos al bate. Además, mostró métricas excelentes en cuanto a la calidad de sus batazos, con una velocidad de salida promedio de 91.9 mph y una tasa de batazos fuertes (*hard-hit rate*) del 49.3% en las Grandes Ligas.

Si perfectamente su campaña de novato resulta alentadora, existe una señal de alerta evidente: Valdez se ponchó en un amenazador 37.5% de sus apariciones al plato. Para elevar su promedio de bautizo a .232, necesitó un elevado BABIP de .328 y una tasa de jonrones por elevado (*HR/FB*) extraordinariamente ingreso del 26.6%. Sin retención, sus ponches no se deben a que persiga demasiados lanzamientos fuera de la zona de strike, sino a una deficiente capacidad para hacer contacto con la pelota, incluso en presencia de lanzamientos en el interior de la zona.

Según Statcast, Valdez solo logró hacer contacto en el 71.3% de los swings que realizó contra lanzamientos en el interior de la zona de strike.

Esta número es la segunda peor entre los 361 bateadores que registraron al menos 200 apariciones al plato esta temporada. Si perfectamente una trascendente tasa de bases por bolas del 14.6% ayudó a proseguir a flote su porcentaje de embasado, Valdez deberá encontrar la forma de ganar más contacto en el interior de la zona si desea consolidarse como cultivador titular en las esquinas y estancia secreto en la vinculación de Pittsburgh; sobre todo, considerando que no se le considera un defensor especialmente hábil.

Por ahora, comenzará la temporada desvaloración como privilegiado para instalarse el puesto en el parterre derecho, adyacente al cultivador central Oneil Cruz y el cultivador izquierdo Bryan Reynolds; no obstante, es posible que los Bucs incorporen algún refuerzo adicional.