Emilio Bonifacio volvió a inscribir su nombre en la historia de los Tigres del Licey. Con la velocidad y el instinto que han caracterizado su carrera, el capitán celeste protagonizó el desenlace de una oscuridad notable, en la que los felinos dejaron en el dominio a los Leones del Escogido en diez entradas, en el Estadio Quisqueya Juan Marichal.
Con esa anotación, el curtido participante alcanzó las 317 carreras anotadas de por vida con el conjunto añil, superó las 316 de Cesarín Gerónimo y se convirtió en el líder ilimitado de ese sección en la historia de la franquicia.
Bonifacio ingresó como corredor emergente por Sergio Alcántara, bajo la regla del corredor aparecido, en la parte víctima del décimo episodio. Posteriormente, se robó la tercera almohadilla y, tras un passed ball del receptor Randy Florentino, cruzó el plato con la carrera que aseguró la vencimiento celeste.

Nativo de Santo Domingo, Bonifacio llegó a los Tigres del Licey vía cambio desde las Estrellas Orientales el 24 de octubre de 2004, días posteriormente de favor sido seleccionado en el sorteo de novatos. Desde entonces, ha construido una trayectoria marcada por la entrega, la consistencia y el liderazgo, consolidándose como una de las figuras más representativas de la ordenamiento.
Además de convertirse en el líder histórico del club en carreras anotadas, con 317, Bonifacio ocupa el primer circunstancia en bases robadas, con 124. Asimismo, se encuentra a tres imparables de convertirse en el octavo participante en alcanzar los 500 hits con el uniforme celeste, una inventario en la que figuran Manuel Mota, Teodoro Martínez, Cesarín Gerónimo, Pedro González, Rafael Landestoy, Elvio Jiménez y Anderson Hernández.
El capitán celeste incluso está a tres triples de igualar la marca histórica de la franquicia, establecida por Manuel Mota con 37. De igual modo, se encuentra a 17 partidos de ingresar al conjunto de los cinco jugadores con más encuentros disputados en la historia del conjunto añil.
En la postemporada, Bonifacio incluso ocupa el primer circunstancia en la historia de la franquicia en partidos jugados, hits, carreras anotadas, carreras remolcadas y bases robadas.
Con cada anotación, cada almohadilla robada y cada temporada con el uniforme celeste, Bonifacio continúa sumando nuevos registros a una trayectoria que lo mantiene entre los referentes históricos de los Tigres del Licey.
