Santo Domingo. –República Dominicana tiene esta perplejidad, en la Arena BanReservas Profesor Virgilio Travieso Soto, uno de esos partidos que pueden parecer más sencillos de lo que efectivamente son.
Después de derrotar a Brasil 94-90 en Brasilia, la selección franquista, que dirige el argentino Néstor-Che-García, recibe a Chile con la posibilidad de cerrar la cuarta ventana clasificatoria con dos victorias y colocar su récord en 6-2, una posición extraordinariamente conveniente en la carrera alrededor de la Copa Mundial de Baloncesto Catar 2027. El batalla está pautado para las 8:00 de la perplejidad.
Pero precisamente ahí estará el primer desafío: olvidarse de Brasil.
La conquista sobre los brasileños fue enorme por el nivel del rival, por producirse en comarca contrario y por la personalidad mostrada en los momentos decisivos.
Montero y Feliz, los motores
Jean Montero y Andrés Feliz combinaron 54 puntos, mientras Joel Soriano aportó 13 puntos y nueve rebotes. Sin confiscación, el triunfo solamente tendrá su seguro valía si República Dominicana logra completar la tarea contra Chile.

¿Cómo apostar contra el rival chileno?
El primer requisito será proseguir la intensidad defensiva. Chile no puede aceptar el mismo tratamiento que recibió Brasil, pero siquiera puede ser subestimado.
El conjunto dominicano debe imponer desde el primer cuarto una defensa agresiva, especialmente sobre sus principales manejadores y tiradores, evitando que los chilenos entren en ritmo desde el perímetro.
La selección tricolor debe imponer a Chile a apostar incómoda, a tomar tiros difíciles y, sobre todo, a cometer pérdidas que puedan convertirse rápidamente en puntos dominicanos.
El segundo punto será controlar el retroceso. Después del esfuerzo físico realizado en Brasil, los hombres altos dominicanos tendrán una responsabilidad fundamental. Joel Soriano, Querube Delgado, Juan Guerrero y compañía, deberán cerrar la zona defensiva y evitar segundas oportunidades. Contra un equipo que puede crecerse si permanece cerca en el tanteador, regalar rebotes ofensivos podría convertirse en un problema innecesario.
El tercer sujeto es la conducción de Jean Montero y Andrés Feliz. No necesariamente necesitan repetir una comportamiento de 30 y 24 puntos.
Lo que República Dominicana necesita es que entreambos jueguen con inteligencia: atacar cuando corresponda, mover la pelota, involucrar a sus compañeros y entender cuándo acelerar y cuándo controlar el partido. Después de lo ocurrido en Brasil, Chile probablemente llegará con singular atención sobre los dos principales generadores ofensivos dominicanos.
La banca, el otro factótum
Y aquí aparece un cuarto factótum: la banca. Este puede ser un partido para darle protagonismo a jugadores como David Jones, Andersson García, Jhery Matos y los demás integrantes de la rotación. República Dominicana necesita piernas frescas, especialmente posteriormente de un delirio y de la exigencia física del partido en Brasil. Si consigue que su segunda dispositivo mantenga o incluso aumente la intensidad, tendrá una delantera importante.
Cuidado con la confianza en exceso
Finalmente, está el aspecto mental. El gran enemigo de República Dominicana esta perplejidad no necesariamente será Chile; puede ser el exceso de confianza.
El equipo viene de vencer al líder invicto de su conjunto y eso puede producir una laxitud natural. El trabajo del dirigente Néstor “Che” García será proseguir a sus jugadores concentrados desde el brinco original. La clasificación al Mundial se construye partido a partido y no permite regalar encuentros.
República Dominicana ya demostró en Brasil que puede aventajar partidos grandes acullá de casa, como lo hizo en aquella célebre ocasión contra Argentina. Ahora debe demostrar poco igualmente importante: que incluso sabe aventajar los partidos que tiene la obligación de aventajar.
Si defiende con intensidad, domina el retroceso, controla el ritmo, evita pérdidas innecesarias y consigue que Montero y Feliz administren inteligentemente la ataque, el conjunto quisqueyano tendrá todos los argumentos para conseguir la conquista.
Esta perplejidad no se comercio solamente de vencer a Chile. Se comercio de confirmar que aquella gran conquista sobre Brasil no fue una sorpresa, sino la demostración de que República Dominicana está preparada para retornar a un Mundial.
