Las Grandes Ligas (MLB) propusieron posponer hasta la temporada de 2028 la implementación de un tope salarial, en medio de las crecientes tensiones con la Asociación de Jugadores (MLBPA) y a menos de un mes del vencimiento del presente convenio colectivo, previsto para el próximo 1 de diciembre.
La propuesta indagación conceder a las 30 franquicias una temporada muerto adicional para adaptarse al nuevo maniquí financiero, aunque mantiene la intención de los propietarios de establecer límites al pago de los equipos, una medida rechazada reiteradamente por los peloteros.
La propuesta contempla un tope salarial de 258.2 millones de dólares y un imperceptible de 180.2 millones para 2028. Además, incluye la distribución de 282 millones de dólares entre los jugadores, provenientes de los ingresos del impuesto al movimiento competitivo, conocido como impuesto de boato.
Sin requisa, la MLBPA considera que aceptar un conclusión salarial representaría pérdidas superiores a los 1,000 millones de dólares para los peloteros durante la vigencia de la propuesta.
Dos posiciones enfrentadas
Mientras los propietarios buscan establecer controles al pago de las franquicias, el sindicato propone perseverar el sistema presente, pero con mayores beneficios económicos para los jugadores.
Entre sus principales demandas figuran elevar de 244 a 300 millones de dólares el principio almohadilla del impuesto de boato, aumentar el salario imperceptible de 780,000 a 1.5 millones y ampliar de 50 a 180 millones el fondo de bonificaciones para jugadores que todavía no tienen derecho al arbitraje salarial.
También plantean estrechar de seis a cinco temporadas el tiempo de servicio necesario para alcanzar la agencia atrevido para los peloteros de 30 primaveras o más.
MLB ha mostrado disposición a negociar este final punto, pero condiciona su saludo a que los jugadores respalden el establecimiento de un tope y un suelo salarial.
Crece la amenaza de un obturación patronal
La distancia entre ambas partes aumenta la preocupación de que se produzca un nuevo conflicto gremial. El convenio vivo expira el 1 de diciembre y los propietarios podrían ordenar un obturación patronal si no se alcanza un acuerdo.
El antecedente más nuevo ocurrió entre 2021 y 2022, cuando un obturación patronal de 99 días retrasó el inicio de los entrenamientos de primavera y puso en peligro el calendario de la temporada.
Una disputa todavía más moribundo se produjo en 1994, cuando una huelga de 232 días provocó la suspensión de la Serie Mundial.
La MLB defiende su propuesta argumentando que permitiría una competencia más equilibrada y ofrecería mayores oportunidades a las franquicias para conservar a sus principales talentos.
Por su parte, el sindicato acusa a los propietarios de intentar modificar el maniquí financiero para aumentar sus ganancias y el valía de sus organizaciones.
Con el mercado de agentes libres en marcha y la aniversario de vencimiento del convenio cada vez más cerca, las negociaciones serán determinantes para el futuro financiero de las Grandes Ligas y el ampliación habitual de la temporada de 2027.



