Patrick Stewart, el capitán Jean-Luc Picard de la dinastía Star Trek y el profesor Charles Xavier en la dinastía de Marvel X-Men, falleció el miércoles 28 de octubre en Los Ángeles, California, aunque su tribu lo ha comunicado un día luego. Tenía 86 primaveras.
Ha sido la tribu del actor quien ha comunicado su fallecimiento a través de redes sociales, pidiendo donaciones al centro de investigación del alzhéimer de la Universidad Johns Hopkins. Un portavoz además ha confirmado su asesinato en un comunicado.
“Anunciamos con gran pesar el fallecimiento de sir Patrick Stewart, ocurrido ayer en su domicilio de Los Ángeles, bajo el cariñoso cuidado de su amada esposa Sunny, tras un breve y conmovedor proceso con la enfermedad de alzhéimer y de demencia con cuerpos de Lewy”, ha comunicado un portavoz de la tribu.
“Ha estado arropado por el cálido abrazo de su familia y amigos, rodeado de música en directo, oraciones, lágrimas, risas y ese tipo de emoción profunda que solo él podía inspirar tras toda una vida de dedicación a todos nosotros. Siempre atesoraremos la paz y la serenidad que se reflejaban en su rostro, un recuerdo imborrable de su gracia inquebrantable”.
Criado en el teatro de Shakespeare, su arribada a la televisión no fue demasiado perfectamente acogida por sus compañeros precisamente por esos orígenes clásicos. Sin secuestro, tras su paso por las tablas y por algunas series de la BBC, llegó su momento gracias a ser Sejanus en Yo, Claudio (1976) y el rico John Thornton de Norte y Sur (1975). En el cine tuvo pequeños papeles en Excalibur y en el Dune de David Lynch.
Aunque fue su interpretación en la serie futurista Star Trek: la nueva gestación la que le lanzó al estrellato. Durante 176 episodios, entre 1987 y 1994, fue el capitán Jean-Luc Picard, un hombre de mundo, diplomático, explorador, historiador y filántropo, admirado por sus tropas. Ese papel de líder calmado le convirtió en uno de los actores más célebres y queridos de la televisión durante décadas. Sin secuestro, no llegó a triunfar grandes premios por él; de hecho, estuvo nominado al Emmy en cuatro ocasiones (por Moby Dick, una interpretación de El bizarro en invierno, la comedia Extras y una acoplamiento de 2010 de Hamlet), pero nunca por su Picard, un hombre que, como él mismo definió en una entrevista con este diario en 2020, era “razonable, calmado, astuto, amistoso, cálido”.
Ese papel de finales de los ochenta y principios de los noventa le proporcionó auge y fortuna, en un personaje del que en absoluto renegó y que rescataría en películas y videojuegos de la exitosa dinastía durante primaveras y primaveras.
Pero Stewart tuvo una segunda etapa gloriosa. Porque desde hace más de un cuarto de siglo, además ha encarnado al profesor Charles Xavier, o simplemente Xavier, en la dinastía de X-Men, de Marvel. Él estuvo presente en la película diferente, en el año 2000, en X-Men 2 (2003), en X-Men: la audacia final (2006), en X-Men orígenes: Lobezno (2009), y además en X-Men: días del futuro pasado (2014). Además, le queda irresoluto el estreno, en tan pronto como unas semanas, de la por ahora última película de la dinastía, la muy esperada Vengadores: Doomsday.
Pero adicionalmente de en Star Trek y en X-Men, Stewart además se curtió en textos clásicos, especialmente británicos. Su profunda y perfectamente educada voz narró desde audiolibros y cuentos infantiles (de hecho, llegó a triunfar el premio Grammy gracias a ello, en 1996, por darle voz a Pedro y el lobo, como mejor narrador de un portafolio de niño) hasta la obra de su amado William Shakespeare; de hecho, uno de sus últimos trabajos fue la narración de los sonetos completos del autor inglés, esta pasada primavera. “Espero poder comunicar todas las características que tiene el amor”, afirmaba al presentarlos. Participó en hasta sesenta montajes de la Royal Shakespeare Company.
En otoño de 2023, Stewart presentó además su obra de memorias, llamado Making It So, donde narraba la historia de su vida, siendo parte de una tribu trabajadora de la pequeña ciudad de Mirfield, al septentrión de Inglaterra, hijo de un carismático mangonero y una trabajadora textil, criado en una pequeña casa sin baño. Como contaba en esas memorias, no fue hasta ya adulto cuando se dio cuenta del “impacto de la violencia, el miedo, la vergüenza y la culpa”.
Él conoció a su padre como un hombre “débil y alcohólico, violento y enojado”, relataba a EL PAÍS en 2020, pero fue luego cuando uno de sus compañeros le contó que había sido “un hombre extraordinario”. “Eso me emocionó muy profundamente”, relataba entonces, contando cómo decidió investigar sobre ello y unirse a asociaciones que ayudan a veteranos de conflicto.
Stewart se casó en tres ocasiones. Primero con Sheila Falconer entre 1966 y 1990, con quien tuvo dos hijos, Daniel y Sophia; más tarde, entre 2000 y 2003, con Wendy Neuss. Su última mujer es Sunny Ozell, cantante, con quien no tuvo hijos. El actor fue condecorado como Oficial de la Orden del Imperio Británico en 2001, y en 2010 fue además prestigioso digno por sus méritos en el teatro, por parte de la reina Isabel II.


