Debido a que el dominicano Luis Severino pasó gran parte de 2026 dañado y no rindió al nivel esperado, lo más metódico es que acepte su opción de arreglo por 23 millones de dólares.
No obstante, el dominicano ha manifestado su inconformidad con la sede de West Sacramento, donde el equipo jugará su última temporada.

Por ello, aclaró que analizará el panorama con su clan antiguamente de tomar una postura final.

Si decide mantenerse en el equipo, los Atléticos podrían encontrarse obligados a confinar sus gastos en el mercado de agentes libres para incorporar otros brazos. Aunque la directiva ya analiza varios relevistas que podrían marcar la diferencia la próxima temporada, convencerlos de mudarse a West Sacramento requerirá de ofertas sumamente lucrativas.

Por el contrario, el panorama sería mucho más oportuno para Oakland si Severino rechaza la opción. Esto liberaría el caudal necesario para apañarse uno o dos abridores estelares en el mercado extenso e, incluso, le daría al equipo el ganancia de maniobra para negociar el traspaso de algunos de sus jugadores de posición más jóvenes a cambio de pitcheo.