El mánager de las Águilas Cibaeñas, Luis “Pipe” Urueta, reconoció que el conjunto amarillo atraviesa un momento complicado en el torneo de béisbol invernal dominicano y afirmó que el equipo necesita mejorar colectivamente para aventajar su mal inicio de temporada.

Previo al primer enfrentamiento de la campaña contra los Tigres del Licey, Urueta analizó las dificultades del conjunto, que llegó al compromiso con marca de una vencimiento y cuatro derrotas, y señaló que los problemas no se limitan al cuerpo de lanzadores, sino que abarcan el aspersión, la defensa y la ejecución en situaciones importantes.

“Yo creo que el problema del equipo ahora es colectivo. Cuando se anota carrera, nos anotan; cuando no anotamos y anotamos pocas, cometemos errores y dejamos que el contrario nos tome ventaja”, expresó el dirigente.

Al referirse a la derrota del día previo, fue más convincente al describir el desempeño de sus jugadores.

“Ayer fue un juego desastroso, ayer fue un juego donde cometimos errores físicos, mentales, no pudimos mantener la ventaja, ya anotaron al relevo, el abridor no pasó del primer inning”, manifestó.

Sin requisa, destacó que el equipo mostró señales de reacción en las entradas finales, cuando jugadores que llegaron desde la banca contribuyeron a producir carreras, una muestra, a su madurez, de que el conjunto mantiene la disposición de pelear pese a las dificultades.

Urueta no descarta ajustes en el pitcheo

Sobre el desempeño de los lanzadores, el mánager indicó que algunos han cumplido con su costura, mientras que otros necesitan realizar ajustes para mejorar sus resultados.

Urueta advirtió que en el béisbol las evaluaciones pueden cambiar rápidamente, adecuado a que las muestras de rendimiento son cortas y un partido puede modificar la percepción sobre un atleta.

“Hay que rescatar lo positivo de muchos de ellos y hay algunos que han hecho un buen trabajo y hay otros que tienen que ajustar, obviamente”, sostuvo.

En ese sentido, insistió en que el conjunto necesita decano continuidad en todas las facetas del placer, de guisa que el buen desempeño de un radio no quede opacado por las deficiencias de otra.

“Lo que le ha faltado al equipo, de pronto, es un poquito de continuidad o que hagamos todo bien el mismo día”, explicó.

La profundidad de la plantilla, un problema positivo

Urueta todavía se refirió a la profundidad de la plantilla y a la condición de distribuir las oportunidades entre los jugadores, especialmente en el cuadro interior.

El dirigente consideró que contar con varias opciones representa una delantera para el equipo y sostuvo que las oportunidades de placer se presentarán conforme surjan las micción durante el campeonato.

“Yo creo que no es un mal problema, al contrario. Es un buen problema tener una buena profundidad, sobre todo en posiciones que requieren de profundidad, como es el infield”, afirmó.

Asimismo, destacó la disposición de los jugadores que reclaman más décimo porque desean contribuir a mejorar los resultados de la novena cibaeña.

El clásico contra el Licey representa una motivación adicional

Sobre la serie de dos partidos frente a los Tigres del Licey, con el primer disputa en Santiago y el subsiguiente en Santo Domingo, Urueta reconoció la importancia que tiene esta rivalidad para el béisbol dominicano y para las dos fanaticadas.

El dirigente admitió que la vencimiento puede representar un impulso psíquico para las Águilas, que necesitan comenzar a sumar triunfos para mejorar su posición en la tabla.

“Nosotros, porque estamos uno y cuatro, tenemos que buscar una victoria urgente y es un rival no solamente por la historia que tiene, sino porque es un rival bueno”, señaló.

No obstante, descartó que una derrota en esta etapa pueda considerarse determinante para las aspiraciones del equipo, tomando en cuenta la cantidad de partidos que restan en el calendario.

“Para el ánimo, para el morbo y para el chisme, sí, pero a falta de 47 partidos después del de hoy, si te pones a pensar matemáticamente, creo que no es lo lógico”, expresó al ser cuestionado sobre si esta serie podría impulsar al conjunto o complicar aún más su situación.

Sin temor a perder el puesto

Consultado sobre la presión que representa dirigir a las Águilas con un récord cenizo y las críticas que pueden surgir delante los malos resultados, Urueta aseguró que su experiencia en la pelota dominicana le permite ayudar la calma.

El dirigente recordó que ha vivido diferentes escenarios durante su trayectoria, incluidos comienzos de temporada complicados que terminaron con el equipo coronándose campeón.

“Yo he sido mánager aquí y he sido gerente aquí y nunca me han botado. Y he empezado uno y siete, he empezado tres y quince y he sido campeón”, manifestó.

Urueta sostuvo que no trabaja condicionado por el temor a perder su puesto, sino enfocado en ejercitar su liderazgo y colocar a los jugadores en las mejores condiciones para competir.

“El que trabaje con miedo a que lo boten es mejor que no hubiese cogido el trabajo”, afirmó.

Aun así, reconoció que la continuidad en el cargo depende de las decisiones de la directiva y que, si en algún momento consideran necesario un cambio, será una determinación fuera de su control.

Mientras tanto, el dirigente aseguró que su prioridad es corregir las deficiencias y encontrar la fórmula para que las Águilas puedan replicar en el contorno de placer, comenzando por sus compromisos frente a los Tigres del Licey.