La trofeo por 3-2 de los Cerveceros sobre los Rays el viernes en el Juego 1 de la Serie Mundial contó con muchos héroes del flanco de Milwaukee.
El lanzallamas Jacob Misiorowski hizo historia con el pitcheo más duro en la historia del Clásico de Otoño (103.5 millas por hora), rumbo a 5.0 entradas de una sola carrera como abridor. El experto Christian Yelich dio un triple empujador en el falleba del primer episodio para prender la pizarra, y luego anotaría la segunda dorso.
Pero si se palabra del triunfo de los Cerveceros en el Juego 1, hay que mencionar primero a William Contreras y luego a Jackson Chourio. Este dúo venezolano empujó dos de las tres carreras de Milwaukee con sencillos. Y lo hecho por Contreras en la receptoría – dos corredores atrapados en intento de robo y dos retos exitosos en ABS – fue crucial para la tropa del dirigente Pat Murphy.
“Si la gente no está notando a Contreras… este muchacho ha sido increíble y lo hace desde ambos lados de la pelota”, comentó Murphy. “No estaríamos en la posición en que estamos sin Contreras”.
–Con sus dos corredores puestos out en intentos de robo el viernes, Contreras es ahora uno de tan pronto como cinco receptores en la Era del Comodín (desde 1995) con múltiples instancias de esa pasada en la Serie Mundial. Y en los últimos 50 abriles, solo él, Thurman Munson (1976), Terry Kennedy (1984) y Joe Girardi (1999) han sacado a dos corredores como cátchers y hexaedro múltiples hits en un partido del Clásico de Otoño.
–De su parte, Chourio empujó la tercera y al final decisiva carrera de los Cerveceros con un sencillo en el séptimo capítulo. De esa modo, el zuliano llegó a ocho impulsadas en la presente postemporada. A sus 22 abriles, Chourio ya lleva 19 remolcadas en playoffs/Serie Mundial de por vida, la viejo cantidad en la historia para un ludópata de menos de 23 abriles de perduración. Además, Chourio es el líder entre los de menos de 23 con 10 juegos de por vida con una empujada en postemporada.
