La atleta etíope Ruti Aga, ganadora del maratón de Tokio en 2019, fue suspendida por seis abriles por la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU), tras dar positivo por una sustancia prohibida y ser señalada por intentar manipular el proceso de control antidopaje.
La corredora, de 32 abriles, dio positivo por metilprednisolona el pasado 15 de marzo durante el medio maratón Meishan Renshou, celebrado en China, competencia en la que se proclamó ganadora.
Según la AIU, esta sustancia pertenece a la categoría S9 de los glucocorticoides en la tira de sustancias y métodos prohibidos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), y su uso está prohibido durante las competiciones.
Acusaciones de falsificación
El organismo asimismo señaló que Aga intentó desviar la investigación al proporcionar información falsa durante una entrevista realizada el 21 de abril de 2026.
Posteriormente, el 4 de mayo, la atleta presentó un documento que supuestamente acreditaba que contaba con una récipe médica para utilizar metilprednisolona mientras recibía tratamiento consultorio.
Sin secuestro, la investigación determinó que la récipe procedía de una clínica inexistente y que el supuesto médico era un sencillo de la deportista que carecía de atrevimiento para ejercitar. Además, el centro médico confirmó que esa persona nunca había trabajado allí.
Aga atribuyó el resultado positivo a un tratamiento relacionado con una traumatismo de rodilla. No obstante, la AIU concluyó que las pruebas presentadas no respaldaban su explicación.
Como consecuencia, la atleta recibió dos abriles de suspensión por la infracción antidopaje y cuatro abriles adicionales por la falsificación de la récipe médica.
Destacada trayectoria internacional
Aga cuenta con una amplia trayectoria en el atletismo de fondo y ha conseguido importantes resultados en algunas de las principales maratones del mundo.
En Berlín, ocupó el tercer división en 2016 y el segundo en 2017 y 2018. También fue segunda en Tokio en 2018, ganó esa competencia en 2019 y terminó tercera en el maratón de Nueva York ese mismo año.
La castigo de seis abriles representa un duro patada para la carrera deportiva de la fondista etíope, cuyo historial incluye varios podios en pruebas internacionales de primer nivel.


