El hércules ha sido derrotado.
Los Milwaukee Brewers barrieron 4-0 a los Los Angeles Dodgers, vigentes campeones de la Serie Mundial por 6-4 en el cuarto partido disputado este jueves, logrando así su pase al «Clásico de Otoño» por primera vez desde 1982.
THE @BREWERS ARE NATIONAL LEAGUE CHAMPS! #CLINCHED
(MLB x @BudweiserUSA) https://t.co/K3rE3n3E4J
— MLB (@MLB) October 16, 2026
Milwaukee logró remontar una desventaja auténtico de cuatro carreras, siendo central el jonrón de Garrett Mitchell en la sexta entrada, el cual puso a su equipo por delante en el contador.
Los Brewers se tomaron la revancha contra los Dodgers, luego de que el equipo de Los Ángeles los barriera en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional de 2025.
Durante 363 días, los Brewers soñaron con un final diferente. El jueves por la oscuridad, lo hicieron existencia.
¿El guion? Bastante frecuente: una barrida en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional que culmina en el Dodger Stadium. Solo que, esta vez, fueron los Brewers quienes salieron en tropel del dugout de primera pulvínulo para celebrar un banderín de la Liga Nacional que llevaban décadas esperando, y para festejarlo precisamente en el estadio donde su temporada antedicho había tenido un final tan quebrado y decepcionante.
En tres ocasiones durante la última lapso, Los Ángeles había dejado a los Brewers fuera de la postemporada. Hace un año, fueron barridos con relativa facilidad mientras los Dodgers avanzaban cerca de su segundo título consecutivo de la Serie Mundial. Aunque no se decía abiertamente, los Brewers parecían saberlo durante todo el verano: si querían conseguir a donde aspiraban, ese era el equipo al que debían vencer.
La vencimiento decisiva del jueves no fue viable. ¿Por qué habría de serlo? Para estos Brewers, falta es viable. Se vieron debajo 4-0 en la segunda entrada. El Dodger Stadium retumbó cuando el descomunal cuadrangular de tres carreras de Shohei Ohtani aterrizó en lo profundo de la sección del pensil derecho.
Pero los Brewers hicieron lo que suelen hacer: reaccionar. Dos carreras en la cuarta entrada. Dos más en la villa. El jonrón de Garrett Mitchell que les dio la delantera en la sexta, y el batazo de seguridad de David Hamilton en la novena. Poco luego, los Brewers celebraban un hito inédito en la historia de la MLB: se convirtieron en el primer equipo en barrer a la misma escuadra que los había eliminado mediante una barrida en la postemporada antedicho.
A lo liberal de cuatro partidos, cada chiste que lanzaron los Dodgers fue respondido con un contragolpe de Milwaukee. Ante la amenaza de la exterminio el jueves, Los Ángeles devolvió a Ohtani al puesto de primer bate. Es el mejor componente del planeta cuando está sano y, si los Dodgers iban a caer… ¿por qué hacerlo con otro componente encabezando la columna?
Eso significaba que era Ohtani quien se dirigía a la caja de bautismo para enfrentarse al relevista derecho de los Brewers, Dustin May, con dos corredores en pulvínulo y dos outs en la segunda entrada. May lanzó un *cutter* con cuenta de 1-1; el emanación se quedó colgado. Ohtani desplegó ese feroz *swing* de siniestro con un fútil movimiento enhiesto. (Ya saben cuál es, aunque hubiera pasado un tiempo desde la última vez que lo vieron). La pelota voló hasta lo más profundo de las gradas del pensil derecho; era el primer jonrón de Ohtani desde el 18 de agosto.
El Dodger Stadium estalló. Los bicampeones defensores seguían con vida. Ganaban 4-0 en la segunda entrada. Tenían a Tarik Skubal presto para el botellín equipo. Y a Yoshinobu Yamamoto para el sexto. Y a Blake Snell para el séptimo. Quizás, solo quizás…
Pero los Brewers tenían otros planes. William Contreras y Jake Bauers conectaron dobles consecutivos en la cuarta entrada, reduciendo la delantera de los Dodgers a 4-2. Una entrada más tarde, Sal Frelick recibió una pulvínulo por bolas y se robó una pulvínulo, para luego anotar gracias a un sencillo impulsador de Hamilton. La función de Tyler Glasnow terminó tras 4 entradas y un tercio. Pocos bateadores luego, Bauers impulsó la carrera del igualada mediante una pulvínulo por bolas con las bases llenas.
Mitchell abrió la sexta entrada conectando un batazo descomunal en presencia de una recta de Tanner Scott, dando así la delantera a los Brewers. Una delantera que defendieron con uñas y dientes. Aaron Ashby dejó varada la carrera del igualada en posición de anotar durante la séptima entrada, y repitió la correr en la octava.
Él simplemente siguió delante. Ashby logró que Kiké Hernández bateara una rasgo directa a las manos de Jackson Chourio en el pensil izquierdo para cerrar el partido; con ello, los Brewers conquistaron su primer banderín de la Liga Nacional. En las próximas semanas tendrán la oportunidad de conquistar otro hito inédito: vencer su primera Serie Mundial. Milwaukee se enfrentará al triunfador de la Serie de Campeonato de la Liga Americana (ALCS), que disputan los Cleveland Guardians y los Tampa Bay Rays.
Pero antiguamente, toca celebrar un triunfo que se ha hecho esperar 44 primaveras.
