Los Cerveceros de Milwaukee buscan este miércoles colocar a los Dodgers, a punto de mate, en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

Los Cerveceros llegan a los Los Ángeles con una preeminencia de 2-0, luego de lucirse en su casa del American Family Field.

Los espumosos buscan el desquite delante los Dodgers que los barrieron en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional del año pasado. En el tercer partido, dependerán del siniestro Robert Gasser, de quien esperan que pueda darles cinco entradas sólidas.

Mientras que los Dodgers confiarán la tarea de auxiliar su temporada al siniestro Blake Snell, vencedor de dos premios Cy Young en su carrera.

El año pasado Snell limitó a los Brewers a un solo hit en ocho entradas sin permitir carreras durante el primer conjunto de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. Aunque podría ser la carta de salvación de los Dodgers, Snell no es admisiblemente manido por los fanáticos de los Dodgers. Y Snell lo sabe.

Es dolorosamente consciente de que la parentela piensa que es un holgazán apasionado a los videojuegos que sale de su hibernación en agosto para principiar a prepararse para los playoffs. “No es que me someta a una cirugía simplemente porque quiero hacerlo», declaró Snell a The California Post. “Quiero lanzar. Quiero ganar premios Cy Young”.

Un año luego de ocurrir estado fuera de conjunto durante cuatro meses oportuno a problemas en el hombro, Snell se perdió tres meses esta temporada para recuperarse de una intervención destinada a extraer fragmentos óseos de su codo. Afirma sentirse incomprendido, e incluso irrespetado.

Le ofende especialmente la percepción de que no se toma el béisbol en serio. «En cuanto a mi faceta como lanzador, sé lo bueno que soy», dijo. «No he podido demostrarlo tanto [como me gustaría]. Simplemente han sido muestras pequeñas, y eso es lo que ha resultado frustrante».

Snell tiene el objetivo de mejorar su diligencia en la Serie Mundial del año pasado, cuando abrió dos juegos y no lanzó admisiblemente. Eso le molesta de la conquista del campeonato por parte de los Dodgers. “Lo que cuenta es cómo terminas”, dijo Snell.
Esas dos derrotas le arrebataron la satisfacción que había sentido tras vencer cada una de sus tres aperturas anteriores en esa postemporada.

Su único consuelo fue ocurrir contribuido con una entrada y un tercio de licencia contra los Toronto Blue Jays en el séptimo conjunto de la Serie Mundial. Al recordársele que no sentía los dedos durante la Serie Mundial, Snell reveló que le había sucedido lo mismo en la ronda precedente, cuando enfrentó a Milwaukee y le salió admisiblemente.