La cantante aclara, tras su concurrencia con el exfutbolista en Barcelona, que no pretende estrechar el tiempo que sus hijos pasan con él, sino que este alucinación a Miami durante las reposo cortas.
La batalla sumarial entre Shakira y Gerard Piqué suma un nuevo capítulo. Casi cuatro primaveras a posteriori de alcanzar el acuerdo que permitió a la cantante instalarse en Miami con Milan y Sasha, la expareja se reencontró este martes, 6 de octubre, en la Ciutat de la Justícia de Barcelona para enfrentarse una revisión del régimen de visitas de sus hijos.
La cita coincide con la estancia de la actor en España por su residencia de conciertos en Madrid, que acaba de ampliar con una última momento el 12 de octubre delante la adhesión demanda.
Ante la futuro generada, el equipo permitido de Shakira difundió un comunicado para explicar qué reclama la actor y aclarar que su petición no examen que Piqué pase menos tiempo con Milan y Sasha, sino repartir de otra modo los desplazamientos que implica residir a miles de kilómetros de distancia.
Bajo el título “Shakira pide que el esfuerzo no sea solo de los niños”, sus abogados señalaron: “La solicitud no pretende reducir el tiempo que los niños comparten con su padre”. El objetivo, añadieron, es que “el esfuerzo de los desplazamientos entre Miami y Barcelona no recaiga únicamente en ellos, sino que sea compartido”.
La propuesta afecta especialmente a los periodos vacacionales de pocos días. Milan y Sasha, de 13 y 11 primaveras, viven asiduamente en Miami y algunos de sus encuentros con su padre implican desplazarse hasta Barcelona.
La cantante considera que, cuando las reposo sean cortas, debería ser Piqué quien cruce el Atlántico. “Se propone que, en los periodos vacacionales de pocos días, sea el padre quien viaje a Miami”, señala el comunicado. De esta forma, sus hijos evitarían realizar viajes transatlánticos para estancias breves y el desajuste horario que estos conllevan.
El otro argumento de Shakira es preservar, en la medida de lo posible, el día a día que Milan y Sasha tienen establecido en Estados Unidos. Según explica su representación, el cambio permitiría que “los niños puedan mantener durante más tiempo su rutina escolar, social y familiar”, poco que consideran necesario para proteger su “bienestar emocional, físico y académico”.
La nueva disputa llega casi cuatro primaveras a posteriori del complicado proceso de negociación que Shakira y Piqué protagonizaron tras su separación. En noviembre de 2022, los dos alcanzaron un acuerdo que permitió a la actor trasladarse con sus hijos a Miami y estableció las condiciones para que el exfutbolista pudiera sustentar una relación frecuente con ellos pese a la distancia.
En aquel momento, los dos insistieron en que Milan y Sasha eran su prioridad. “Nuestro único objetivo es aportarles la mayor seguridad y protección”, señalaron entonces en un comunicado conjunto, en el que además pidieron que sus hijos pudieran continuar sus vidas “en un entorno seguro y tranquilo”.
Ahora es la modo de organizar parte de ese tiempo con su padre lo que vuelve a llevarlos delante la Justicia. Según las informaciones publicadas, ambas partes trataron de alcanzar un acuerdo antaño del madurez, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto.
Shakira y Piqué acudieron personalmente este martes al procedimiento que se desarrolla delante el Juzgado de Primera Instancia número 18 de Barcelona, especializado en Familia. Mientras se resuelve este nuevo capítulo, la cantante sostiene que no pretende estrechar el tiempo que sus hijos pasan con su padre, sino que los desplazamientos necesarios para sustentar esos encuentros no recaigan siempre sobre Milan y Sasha.
El comunicado concluye poniendo el foco en los niños y pidiendo “respeto a la intimidad de los menores” y la “máxima consideración” en el tratamiento de este asunto.
Shakira y Gerard Piqué se conocieron en 2010, coincidiendo con el Mundial de Sudáfrica y el éxito de “Waka Waka”. Aquel concurrencia dio paso a una relación que duró cerca de 12 primaveras, durante la cual formaron una tribu con la venida de Milan, en 2013, y Sasha, en 2015. En junio de 2022 anunciaron su separación y, meses a posteriori, alcanzaron el acuerdo sobre sus hijos que permitió a la cantante trasladarse con ellos a Miami, mientras Piqué continuaba su vida en Barcelona.
