El dominicano José Ramírez, de Cleveland, tuvo el peor rendimiento de su carrera desde el 2016. Todo se debió a una fractura en el hueso ganchoso sufrida en junio que no solo lo obligó a suceder a la índice de lesionados a mediados de ese mes, sino que incluso mermó su producción ataque y su poder tras su regreso en julio.
Apenas registró un wRC+ de 92 —muy por debajo del promedio de bateó de .235 y se limitó a conectar 12 jonrones, su guarismo más desestimación desde 2016. También 27 dobles, 53 impulsadas, 71 anotadas, 37 bases robadas y un OPS de .688. El ludópata de 34 primaveras participó en 125 partidos, pero ese no es el Ramírez que todos conocen, que por su producción ataque consistente es considerado una superestrella y futuro candidato al Salón de la Fama.
La gran quid es: ¿en qué estado físico se encuentra Ramírez? Terminó el mes con un wRC+ de 39 —muy inferior a la media— y registró una marca de 66 en la segunda fracción de la temporada.
Jose Ramirez’s first 44 games of the 2nd half:
.210 AVG | .545 OPS | 52 wRC+
27.7% Hard-Hit Rate | 0 Barrels | 106.2 Max EVJose Ramirez’s final 9 games of the 2nd half:
.316 AVG | .831 OPS | 131 wRC+
50.0% Hard-Hit Rate | 2 Barrels | 110.6 Max EV pic.twitter.com/y6A0s8uVDO— Just Baseball (@JustBB_Media) October 3, 2026
Los datos no sugieren una recuperación inminente, pero el béisbol es un deporte impredecible, porque a pesar de un año difícil de Ramírez, Cleveland logró clasificarse para los playoffs con un récord de 85-77, ganando la División Central de la Liga Americana y asegurando el pase directo a la subsiguiente ronda.
Los Guardians iniciarán su billete hoy en la postemporada en la Serie Divisional (ALDS), lo que le brinda a Ramírez la oportunidad de redimirse.
Si juega a un detención nivel en los playoffs, nadie recordará que tuvo dificultades durante la temporada regular ni que estuvo allí de ser aquel candidato a MVP que alguna vez fue.
En 45 partidos de postemporada a lo desprendido de su carrera, Ramírez acumula una crencha de .240/.321/.371 con cuatro jonrones, 10 dobles, 19 carreras impulsadas, 17 carreras anotadas y un OPS de .692.
Históricamente, Ramírez no ha sido un ludópata de élite en los playoffs, como indican las estadísticas, pero ha llegado el momento de que dé un paso al frente. Dispone de una ventana de tiempo limitada si los Guardians quieren triunfar un anillo durante su carrera mientras él aún se encuentra en su plenitud deportiva.
Quizás el alivio prolongado —desde que terminó la temporada regular de los Guardians el domingo pasado hasta este sábado— le haya ayudado a sentirse mejor.
Así que lo único seguro es que, si Cleveland quiere sacar superioridad sobre los White Sox, necesita que su superestrella esté en plena forma.
