A casa llena y con localidades completamente sold out, el cómico ofreció una confusión de grandes éxitos, emociones y conexión con el notorio dominicano.

La Romana. — Una confusión cargada de nostalgia, romanticismo, grandes éxitos y profundas emociones vivió el notorio que se dio cita este sábado 26 de septiembre en el característico Anfiteatro de Altos de Chavón, donde Ricardo Montaner se presentó a casa llena como parte de su excursión “El Último Regreso Tour”.

Ante un notorio que agotó por completo las localidades, el obligado cantautor ofreció un espectáculo de más de dos horas en el que recorrió diferentes etapas de su trayectoria musical, interpretando canciones que durante décadas han acompañado historias de inclinación y forman parte de la memoria de varias generaciones.

Montaner abrió la velada con “Yo que te amé”, para continuar con “Será”, “A dónde va el amor”, “Castillo Azul”, “El poder de tu amor” y “La cima del cielo”.

Desde los primeros acordes, el notorio respondió cantando cada una de las canciones, demostrando la vigencia de un repertorio que permanece profundamente arraigado en el corazón de sus seguidores.

“Cuando vengo a cantar a República Dominicana me siento local”

Luego de este primer represión musical, el cómico hizo una pausa para conversar con el notorio y explicar por qué su relación con República Dominicana ocupa un lado distinto en su carrera.

“Antes de salir les decía a los músicos que no se me ocurría qué decir, porque uno vive para arriba, para abajo, para todos lados. Y les decía a los músicos que yo me siento aquí, cuando vengo a cantar a República Dominicana, yo me siento local”, expresó.

Con su característico sentido del humor, agregó: “Yo soy samanense, yo no sé ustedes”.

Sus palabras provocaron la reacción inmediata del notorio, que recibió al cómico con aplausos y muestras de cariño.

Montaner además aprovechó una de sus intervenciones para compartir un mensaje más íntimo y espiritual con los asistentes. “Yo no me podía perdonar si me subía a este escenario y no les contaba lo que siento en mi corazón”, manifestó.

El cantante reveló por otra parte que, ayer de salir a imagen, tuvo un momento de oración en el que pidió al Señor que habitara primero el escena y preparara el discusión con el notorio.

“Antes de llegar a la tarima estaba pidiéndole al Señor que habitara primero Él este escenario y que dejara todo listo, que su rostro se reflejara en el nuestro”, expresó.

Sus palabras fueron recibidas con una cálida ovación, convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos de la confusión.

Un repertorio que atravesó generaciones

La música continuó con “El último regreso”, seguido de un esperado medley de baladas que incluyó “Solo con un beso”, “La mujer de mi vida”, “Ojos negros”, “Yo sin ti”, “Yo puedo hacer”, “Convénceme”, “Resumiendo” y “Quisiera”.

El repertorio además incluyó otros de sus grandes clásicos, entre ellos “Honda”, “Déjame llorar”, “Me va a extrañar”, “Bésame” y “La gloria de Dios”.

El notorio coreó las canciones prácticamente sin pausa, convirtiendo el anfiteatro en un gran coro y evidenciando la conexión que existe entre la música de Montaner y sus seguidores dominicanos.

El cómico estuvo acompañado en imagen por cuatro coristas y una violinista de pelo rojo, cuya energía y presencia escénica captaron especialmente la atención durante la presentación.

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Montaner además tuvo un mueca cercano con quienes se encontraban en el ámbito Front Stage, a quienes entregó toallas durante el espectáculo.

Un simulado final y una despedida a las 11:40 de la confusión

Después de interpretar “Me va a extrañar”, el cómico protagonizó un simulado final que aprovechó para realizar un cambio de vestuario, ayer de regresar al escena para continuar con la celebración anejo al notorio.

La velada llegó a su momento de vallado con “Tan enamorados”, canción con la que Ricardo Montaner se despidió definitivamente del escena a las 11:40 de la confusión, entre aplausos, ovaciones y muestras de cariño.

La presentación, producida por ED Live, se convirtió en una celebración de la música, la trayectoria y la conexión de Ricardo Montaner con República Dominicana.

Una confusión sold out, un escena histórico y un repertorio que volvió a reunir a varias generaciones bajo las mismas canciones, confirmando que, posteriormente de más de cuatro décadas de carrera, Montaner mantiene virginal el vínculo con un notorio dominicano al que, según sus propias palabras, siente como propio.