Chris Sale ha completado una de las temporadas más impresionantes en la historia de los Bravos. Pero, para él, la única temporada que importa es la que le calma a él y a sus compañeros de equipo.

Sale parecía un hombre con una tarea clara: logró 10 ponches y aseguró otra temporada de al menos 200 ponches durante la conquista por walk-off de los Bravos por 3-2 en presencia de los Rojos en el Truist Park. El tirador siniestro afrontó esta última tolerancia de la temporada regular con la misma brío que mostrará cuando llegue la postemporada la próxima semana.

Dado que Sale está programado para rasgar el primer mecanismo de la Serie de Comodines de la Liga Nacional contra los Padres el martes, llegó a este audiencia sabiendo que tal vez no lanzaría más de cinco entradas. Afortunadamente, dispuso de un poco más de tiempo al terminar el botellín episodio con 199 ponches en su cuenta.

Tras retirar al dominicano Elly De La Cruz con un elevado al inicio de la sexta entrada, Sale concluyó su tajo de 97 lanzamientos ponchando a Sal Stewart, quien se quedó mirando el tercer strike cantado. El extensión en cuenta de 3-2 parecía estar levemente en dirección a adentro, pero la osadía del árbitro principal, Derek Thomas, permitió que los Bravos y sus aficionados disfrutaran de un momento específico.

Aliviado por no tener que retirar a Sale antaño de que alcanzara la monograma de 200 ponches, el manager de los Bravos, Walt Weiss, caminó en dirección a el montículo para relevarlo. Los jugadores del cuadro interior rodearon el montículo y el avezado tirador se retiró entre una gran ovación, mientras sonaba a todo convexidad el tema «Hard Workin’ Man» del dúo Brooks & Dunn por el sistema de sonido del estadio.

Sale se une a su ídolo, Randy Johnson, como los únicos lanzadores zurdos en la historia de MLB que han registrado nueve o más temporadas con al menos 200 ponches. Nolan Ryan (15), Johnson (13), Roger Clemens (12) y Tom Seaver (10) son los únicos lanzadores con más de nueve temporadas de este tipo.

Sale permitió un jonrón original al dominicano Juan Brito, pero luego mantuvo a los Rojos sin anotar carreras durante el resto de su representación de cinco entradas y dos tercios. El siniestro de 37 abriles terminó la temporada regular con una efectividad de 2.16. Los únicos lanzadores de MLB que cumplen los requisitos y presentan mejores marcas son Jacob Misiorowski (1.86) y Cam Schlittler (1.94).

Greg Maddux (1.56 en 1994 y 1.63 en 1995), el dominicano Reynaldo López (1.99 en 2024) y Warren Spahn (2.10 en 1953) son los únicos otros lanzadores de los Bravos desde 1920 que han registrado una efectividad de 2.16 o inferior en al menos 25 aperturas durante una temporada.

Sale comenzó la temporada del 2024 pensando que sería la última de su carrera, y la terminó ganando el primer premio Cy Young de su trayectoria. Las lesiones lo habían pequeño a 151 entradas lanzadas entre 2021 y 2023; sin secuestro, ha seguido mejorando a lo abundante de cada una de sus tres primeras temporadas con Atlanta.

¿Cuántos lanzadores han registrado una efectividad de 2.20 o menos en 25 o más aperturas a los 37 abriles de antigüedad o más desde 1950? Sale se une a Justin Verlander (1.75 en 2022) y Roger Clemens (1.87 en 2005) como los únicos integrantes de este liga. Tanto Clemens como Verlander acumularon 185 ponches durante esas temporadas.

Esta fue todavía al punto que la 27ma ocasión en que un tirador de 37 abriles o más registró 200 ponches en una temporada. Existe un denominador global entre muchos de los lanzadores más recientes que han rematado esta correr:

• Sale, 2026 Bravos
• Charlie Morton, 2022 Bravos
• Morton, 2021 Bravos
• R.A. Dickey, 2012 Mets
• John Smoltz, 2006 Bravos

Sin duda, la antigüedad no ha mermado la potencia del ayuda de Sale. Su recta de cuatro costuras promedió 97.8 mph durante su última tolerancia de la temporada regular. Esa monograma igualó el tercer promedio más stop que ha rematado con este extensión en cualquier partido como abridor, una marca que había apurado por última vez en 2018. Realizó cuatro lanzamientos a 99.5 mph o más rápido.

«Es increíble lo que está haciendo en esta etapa de su carrera», comentó Weiss. «Diría que su velocidad es tan buena o mejor que en cualquier momento de su carrera como abridor, lo cual es asombroso. Dadas las lesiones que sufrió durante sus años en Boston y su regreso tras ellas, es realmente una maravilla. Sí, algo verdaderamente especial».