El receptor dominicano Samuel Basallo sigue en evaluación por los Orioles de Baltimore a posteriori de aceptar un *foul tip* en la máscara el lunes, que lo obligó a dejar el partido que su equipo ganó a los Blue Jays, a posteriori de dos entradas.
Orioles catcher Samuel Basallo took this foul tip directly to the mask and is now getting looked over by a trainer: pic.twitter.com/dv5Nql0kfZ
— Jake Rill (@JakeDRill) September 22, 2026
El ocurrencia a Basallo encendió las alarmas para el cuerpo técnico de bautizo y el equipo médico de los Orioles.
El verde bateador de poder, de 22 primaveras, no ha mostrado su nivel habitual desde que entró en la letanía de lesionados por un problema persistente en el hombro, y el cuerpo técnico tiende a empeorar la situación
No hace mucho tiempo, Basallo era el receptor con veterano poder al bate beocio de 22 primaveras en la historia de la MLB. También abandonó brevemente un partido contra Toronto en mayo, haciendo gestos de dolor y retirándose con los preparadores físicos, solo para reaparecer en el círculo de prórroga al final del avenencia y sufrir nuevos problemas —que el novato y ridículo mánager Craig Albernaz intentó minimizar—, para finalmente terminar en la letanía de lesionados en julio adecuado a lo que se diagnosticó como «inflamación del hombro derecho», y desde entonces ha tenido enormes dificultades.
La evaluación a Basallo es sensata incluso antaño de que recibiera un ocurrencia de *foul tip* en la habitante el lunes, lo que obligó a examinarlo para descartar una conmoción cerebral.
Ahora, eso parece aún más evidente.
Este pequeño escasamente había jugado 200 partidos como receptor en las ligas menores, y el problema en el hombro ha sido conveniente serio durante mucho más tiempo del que tardaron en colocarlo en la letanía de lesionados. En cualquier caso, la segunda centro ha sido un desastre.
Tocando fondo
Basallo no se ha manido nulo cómodo desde que fue reactivado; le desidia potencia en el *swing*, golpea la parte inferior de la pelota con frecuencia y no logra conectar líneas sólidas. Su tasa de ponches ha aumentado del 26% al 30%.
En mayo, cuando Basallo empezó a destacar, hizo lo que siempre hacía en las ligas menores: destrozar las rectas. Ese mes bateó para .314 contra rectas y registró un *slugging* de .543.
Desde entonces, vagón de 100-15 contra rectas, con solo cinco extrabases (todos jonrones). Es una señal de alerta enorme, y tiendo a pensar que la salubridad y el desgaste físico tienen mucho que ver. También influye, probablemente, la creciente frustración delante uno de los peores cuerpos técnicos de bautizo de la MLB, que ya ha perjudicado muchas carreras incipientes.
Ya se han esfumado las posibilidades de terminar la temporada mostrando poco parecido a la potencia y ferocidad con las que bateaba a mediados del verano. Queda por ver cuánto tiempo jugará en primera cojín en el futuro, o si incluso llegará a probarse en el rosaleda derecho. Y ojalá no necesite ningún tipo de intervención médica o desenvoltura quirúrgica durante esta temporada mengua.
