El tirador dominicano Cristopher Sánchez consiguió el domingo su 18.ª conquista, número líder en las Grandes Ligas, guiando a los Philadelphia Phillies a un triunfo de 7-2 sobre los New York Mets.
Los Phillies (86-70), que lograron dividir honores en la serie de cuatro partidos, llegaron al domingo ocupando el tercer puesto de comodín de la Liga Nacional, a un deporte de distancia de los Chicago Cubs y los San Diego Padres, y con una delantera de cuatro juegos sobre los Arizona Diamondbacks.
Cristopher Sánchez, Dirty 89mph Changeup. 👌 pic.twitter.com/eJu4772G6z
— Rob Friedman (@PitchingNinja) September 20, 2026
Sánchez permitió seis imparables —incluido un jonrón de Bo Bichette en la sexta entrada— y ponchó a seis bateadores en 6 entradas y un tercio, rompiendo así el igualada que mantenía con Sonny Gray, de los Boston Red Sox, por el liderato de victorias en las Grandes Ligas.
El posterior tirador de los Phillies en liderar las Grandes Ligas en victorias fue Steve Carlton, con 23 triunfos en 1982.
Justin Crawford conectó un triple que impulsó tres carreras y Luis Arráez terminó con dos carreras impulsadas. Alec Bohm y Trea Turner conectaron imparables productores de carreras. Kyle Schwarber igualó la mejor marca de su carrera al aceptar cuatro bases por bolas.
El novato Jonah Tong (2-2) permitió cuatro carreras y ponchó a cinco bateadores en 4 entradas y dos tercios para los Mets, equipo que ocupa el posterior zona de la tabla y terminó con un registro de 36-45 como recinto; su peor marca en el Citi Field desde que el equipo de 2013 terminó con 33-48.
Los Mets registraron una auxilio total de 2.712.120 aficionados esta temporada, lo que supone una disminución de 5.870 espectadores por partido respecto a la temporada previo, la caída más pronunciada en las Grandes Ligas.
Brett Baty contribuyó con un sencillo productor tras entrar como bateador emergente.
A pesar del pronóstico de chaparrón y del aplazamiento de una ceremonia en honor a Howie Rose, comentarista de radiodifusión de los Mets que se retira, el partido comenzó a tiempo y no sufrió interrupciones. La multitud de 33.611 espectadores vitoreó y coreó el nombre de Rose luego de que sonara la canción «Hello, Goodbye» de The Beatles durante la octava entrada.
