Este artículo fue publicado originalmente en El Día.

El deporte dominicano, en términos generales, necesita con necesidad la integración de medios fundamentales para que a corto, mediano y generoso plazo, se puedan obtener resultados acordes con las capacidades de atletas, técnicos, entrenadores y dirigentes.

Para la materializar los objetivos deseados, hay que cumplir a rajatabla con una programación y una planificación, que en la casi totalidad de los casos, ha estado privado en los organismos que deben dar los pasos pertinentes para conquistar resultados tangibles.

A nadie le junto a la último duda de que existe una partida de planificación en todas las estructuras del deporte.
Sus principales mentores, desconocen los pasos adecuados y correctos a dar, para salir a flote en aspectos, muchas veces elementales.

Ese “analfabetismo” impera en las principales estructuras del deporte franquista, pero ni siquiera a los principales protagonistas del sistema, parece que les importa un comino.

Nadie ha expuesto con seriedad sobre los planes que se deben implementar para pasar los tantos equívocos cometidos por décadas.

Y todo indica, de acuerdo a las opiniones de reflejo gran cantidad de dirigentes, de que seguirán aplicando programas ya superados, poliedro que no existe una clara conciencia de que se req uiere con necesidad, un cambio radial del sistema vivo.

Las elecciones del Comité Olímpico están a ley de unos dos meses, pero esos comicios, sin importar el candidato o familia vencedor, no producirán cambios mínimamente significativos, poliedro que los aspirantes todos, son los mismos desde hace décadas.

Y en presencia de esa ingenuidad, nadie debe ilusionarse de que, tras décadas al mando, de la tinieblas a la mañana, cambiarán el espectro que los sustenta.

La publicación Ni sordo, ni ciego, ni reservado. Ok. apareció primero en El Día.