Nueva York, 10 sep (EFE).- Tommy Hilfiger convirtió este jueves el Hotel Plaza de Nueva York en una animada pasarela en la que presentó su colección para la próxima primavera, ofreció un concierto y hasta sacó a pasear al perro de Taylor Swift y Travis Kelce.

El diseñador paladín del estilo ‘made in USA’ volvió a la Semana de la Moda por todo lo stop con un desfile que buscaba ser una “experiencia”, según dijo a los medios estadounidenses, y eligió la entrada del icónico edificio que fue su hogar durante una término.

Por allí pasaron decenas de maniquíes liderados por la supermodelo Gigi Hadid, e incluyendo al hijo mediano de los Beckham, Romeo, que caminaron entre hileras de sofás dispuestos en torno a un elegante bar mientras una orquestina versionaba himnos de pop y rock.

El suéter de punto trenzado fue la aposento esencia, combinado con camisas, faldas plisadas por debajo de la rodilla para mujer y pantalones de pinzas para hombre, y entre los abrigos destacó la chaqueta universitaria (‘varsity’), emblemática de la tendencia ‘preppy’ de Hilfiger.

El evento del diseñador había causado gran futuro porque el nuevo embajador de la marca es el ludópata de fútbol sudaca Travis Kelce, que está recién casado con la suerte del pop Taylor Swift, y que posa en la campaña de fotos con el perro samoyedo de la pareja.

No obstante, hoy solo hizo acto de presencia el can de pelaje blanco cuando Hilfiger salió a despedirse con él al final del desfile y protagonizó un simpático momento al salir corriendo casi arrastrando al modisto, quizás emocionado con la cantidad de familia que le aplaudía.

La panorama quedó inmortalizada por todos los asistentes que estaban grabando con sus teléfonos la aparición sorpresa de la cantante Slayyyter como colofón al espectáculo, y que interpretaba el pegadizo “himno” de las redes sociales de este verano: ‘Dance…’.

El pasado mes de marzo, la empresa PVH, propietaria de la marca, anunció que Kelce era su nuevo embajador completo y “colaborador creativo”, y adelantó que formaría parte de campañas y eventos, y posiblemente asimismo de una ruta de ropa conjunta.

Hilfiger no siempre presenta sus colecciones en la New York Fashion Week (NYFW), pero cuando lo ha hecho ha escogido lugares icónicos de la ciudad, como el Oyster Bar de la tiempo Grand Central o un antiguo ferry de los que conectan Manhattan y Staten Island.

El modisto fue un pionero del maniquí de ventas ‘see now, buy now’, que lanzaba al mercado los artículos tras el desfile, pero parece sobrevenir vuelto al ciclo tradicional por temporadas, dando gran relevancia a celebridades e ‘influencers’ que lucen sus prendas en el evento.

Frente al Hotel Plaza, este jueves se arremolinaba una multitud de fotógrafos y curiosos en averiguación de rostros conocidos, y los hubo: las cantantes Camila Cabello y JiSoo, los actores Lukas Gage y Patrick Schwarzenegger, la maniquí Kate Moss o el baloncestista Karl-Anthony Towns.

También hubo representación española, con el actor Arón Piper, la cantante Bad Gyal o el patrón de moda Bruno Casanovas.

El evento fue una gran operación provisión, con un punto designado de venida en transporte para los cientos de invitados que congestionaron el tráfico adjunto a la Quinta Avenida, retrasaron el inicio del desfile media hora y posteriormente se quedaron a tomar una copa de champán.

Tommy Hilfiger tuvo una facturación completo de unos 9.000 millones de dólares en 2025, según un comunicado de PVH (Phillips-Van Heusen), el conglomerado que adquirió la marca en 2010.
Nora Quintanilla