Toques

Las principales provincias del país desde hace abriles han creado un circunstancia intocable para recapacitar a sus héroes deportivos regionales que, por algunas razones no alcanzan la Inmortalidad Nacional del deporte dominicano.

En algunas de esas provincias lo llaman Salón de la Fama y varios tienen otros nombres, que falta tiene que ver con el intocable Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano. Sin secuestro y causa extrañeza qué en algunos sectores de importancia del deporte franquista, no miran con buenos fanales esos organismos creados y oficializados según las leyes del país y de sus municipios.

Muchos de esos organismos no realizan anualmente por razones económicas sus ceremonias de exaltación de los atletas y propulsores provinciales y regionales y otros contra vientos y marea lo logran.

Los bellísimos ceremoniales, como tiene que ser, se parecen mucho al acto franquista que celebra el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, qué, encima, es una copia de otros del ámbito.

Es una irracionalidad contraponer el activar de esos organismos que acertadamente reconocen a figuras deportivas de sus pueblos y su región, para que la mocedad, conozca, las historias y méritos de sus hoy viejos y muchos fallecidos. ¿Qué tiene de malo?

Los nombres de esas entidades son: Salón de la Fama de Santiago, Salón de la Fama de la Fama del Deportista de Puerto Plata, Salón de la Fama de los Inmortales del Deporte de La Romana, Salón de la Fama del Deportista de San Pedro de Macorís.

Los demás son, Templo de la Fama del Deportista Vegano, Galería de la Fama del Deporte del Nordeste y Galería de la Fama del Deporte del Noroeste.

Ellos eligen a figuras locales que no demandan erogaciones del tesoro conocido, como ocurre con el Pabellón Nacional, donde hay decenas de millonarios, que da vergüenza que cobren esas asignaciones oficiales.

Es oportuno exigir respeto para ellos, al tiempo que sugerimos que, los gastos de los ceremoniales sean incluidos en el Presupuesto anual del Ministerio de Deportes, porque los provincianos asimismo somos dominicanos.