
El teutón derrotó a Ben Shelton en cuatro sets y suma su segundo título de Grand Slam en una temporada histórica
NUEVA YORK.- Alexander Zverev finalmente cerró una de las heridas más profundas de su carrera. Seis abriles posteriormente de perder una dramática final en el US Open, el teutón conquistó este domingo su primer título en Nueva York al derrotar al estadounidense Ben Shelton por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2.
Zverev, número dos del mundo, necesitó tres horas y 33 minutos para exceder a Shelton, quien disputaba por primera vez una final de Grand Slam y abandonará Nueva York situado en el cuarto puesto del ranking ATP, la mejor posición de su carrera.
El triunfo completa una temporada extraordinaria para el teutón, que igualmente conquistó Roland Garros y ahora suma dos títulos de Grand Slam en 2026.
La conquista tuvo encima un significado peculiar para Zverev conveniente a lo ocurrido en 2020. En aquella final del US Open delante Dominic Thiem, el teutón llegó a estar dos sets por delante y sacaba para conquistar el campeonato en el tercero, pero terminó perdiendo el choque en cinco mangas.
Aquella derrota, disputada en un Arthur Ashe prácticamente infructifero conveniente a las restricciones por la pandemia, permaneció durante abriles como una de las grandes cuentas pendientes de su carrera.
Zverev reconoció que necesitó más de cinco abriles para exceder completamente aquel episodio, poco que comenzó a cambiar con la conquista de Roland Garros este año y que terminó de terminar antes con su coronación en Nueva York.
Un título con valencia histórico
Con su conquista sobre Shelton, Zverev se convirtió en el tenista nacido en la división de 1990 con más títulos de Grand Slam.
Antes de su consagración, sólo Dominic Thiem y Daniil Medvedev habían conseguido percibir un torneo extenso entre los jugadores nacidos durante esa división. Ambos cuentan con un título del US Open.
Zverev, encima, tomó el dimisión de Carlos Alcaraz como campeón del Abierto de Estados Unidos.
El teutón llegó a la final con una delantera de 5-0 en sus enfrentamientos anteriores contra Shelton. El estadounidense, sin bloqueo, venía de protagonizar una de las grandes sorpresas del torneo al eliminar a Alcaraz en los cuartos de final.
Zverev impuso su experiencia
Shelton sufrió desde el manifestación la presión de disputar su primera final de Grand Slam. Una doble yerro le permitió a Zverev conseguir el primer quiebre del partido, mientras que otro error similar del estadounidense entregó al teutón el primer set.
Zverev se mostró sólido con su servicio y ganó más del 90 % de los puntos con su primer lanzamiento, mientras buscaba romper el ritmo de Shelton con pausas prolongadas y una rutina meticulosa antaño de cada servicio.
El segundo set llegó hasta el desempate, donde Zverev tomó rápidamente una delantera de 5-0. Aunque Shelton reaccionó, el teutón aprovechó su primera oportunidad para ponerse dos sets por delante.
Shelton encontró finalmente una respuesta en el tercer parcial. El estadounidense tuvo sus primeras oportunidades de quiebre y aprovechó un momento de desconcentración de Zverev para robar el set 7-5 y extender el partido.
Pero el teutón no permitió que la historia se repitiera.
Zverev consiguió un quiebre en el primer gozne del cuarto set y volvió a romper el lanzamiento de Shelton para colocarse 5-2. A partir de ahí, manejó la delantera hasta cerrar el partido con su servicio, posteriormente de que Shelton enviara prolongado su extremo resto.
Curiosamente, Zverev tardó unos segundos en comprender que el choque había terminado y que finalmente era campeón del US Open.
El mejor atleta de 2026
El triunfo igualmente coloca a Zverev en lo más suspensión de la carrera por las Finales de la ATP de Turín. El teutón superó a Jannik Sinner en puntos acumulados durante la temporada.
En el ranking genérico, Sinner continúa como líder con 11.500 puntos, seguido por Zverev con 9.690 y Carlos Alcaraz con 5.560.
Con Roland Garros y el US Open en su poder, Zverev cierra una campaña 2026 que representa la confirmación definitiva de su condición de campeón de Grand Slam y, sobre todo, la oportunidad de dejar antes una derrota que durante seis abriles permaneció ligada a su historia en Nueva York.
