Santo Domingo. -El atletismo dominicano parece activo enfrentado en Liranyi Alonso una nueva figura cerca de de la cual puede comenzar a construirse el futuro de la velocidad femenina. A sus al punto que 20 primaveras, la velocista vegana, entrenada por el experimentado técnico José Ludwig Rubio, está dejando de ser una promesa para convertirse en una competidora capaz de subir al podio en escenarios internacionales.
Lo ocurrido en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 fue la primera gran confirmación. Alonso conquistó cuatro medallas de oro —100 metros, 200 metros, jubilación mujeril 4×100 y jubilación heterogéneo 4×100—, una representación histórica para una atleta dominicana en una misma estampación de estos Juegos.
En los 200 metros se impuso con 23.07 segundos, mientras que el jubilación mujeril estableció encima récord de los Juegos con 43.00.

Pero lo más importante no son solamente las medallas. Es la progresión.
Alonso ya posee el récord doméstico de los 100 metros con 11.04 segundos y ha llevado su mejor registro de 200 metros hasta 22.66. También fue capaz de competir en un Campeonato Mundial bajo techo y alcanzar las semifinales de los 60 metros en Toruń, una experiencia que resulta fundamental para una atleta que todavía está en plena etapa de progreso.
Y su temporada no terminó en Santo Domingo.
En el fresco Muscat Grand Prix, en Omán, volvió a demostrar consistencia internacional: ganó los 100 metros en 11.14 y consiguió la medalla de plata en los 200 con 23.00 segundos. Es asegurar, ya no se negociación de una representación aislada frente a el sabido dominicano. Alonso está comenzando a trasladar su rendimiento a pistas internacionales.
La gran pregunta
Ahí comienza a tomar forma la gran pregunta: ¿hasta dónde puede montar Liranyi Alonso rumbo a Lima 2027 y Los Ángeles 2028?
La respuesta debe ser ambiciosa, pero además prudente. Alonso todavía necesita descender algunas décimas para acercarse al congregación de los grandes especialistas mundiales de la velocidad. Sin secuestro, su etapa, su progresión y la experiencia internacional acumulada permiten pensar que los próximos dos primaveras pueden ser decisivos.
El primer gran objetivo debe ser Lima 2027. Alonso ya había conseguido, gracias a su representación en los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025, la clasificación para los Panamericanos de Lima en los 200 metros. Allí ganó el oro con 22.69, entonces récord de la competencia.
Lima puede convertirse, por consiguiente, en el atmósfera donde Alonso pase de ser una velocista con gran proyección a una candidata actual a disputar las medallas en el continente.

Y a posteriori estará Los Ángeles 2028.
Para entonces tendrá 22 primaveras, una etapa todavía muy chavea para una diestro de 100 y 200 metros. Si mantiene su curva de crecimiento y consigue abocar progresivamente sus registros a la barrera de los 22 segundos en los 200 y descender de forma consistente de los 11 segundos en los 100, su presencia olímpica dejaría de ser solamente una posibilidad y pasaría a convertirse en una expectativa justo.
Más aún: su desarrollo además puede potenciar el jubilación mujeril dominicano. La combinación de Alonso con las velocistas que ya forman parte de la estructura doméstico puede darle a República Dominicana una útil importante para competir por una final internacional.
El gran desafío ahora será mudar el éxito de 2026 en continuidad. Necesitará planificación de temporada, competencias internacionales de stop nivel, trabajo técnico, fortaleza física y, sobre todo, evitar que la presión por conseguir resultados demasiado rápido interrumpa su proceso de maduración.
Liranyi ya lo ha demostrado
Liranyi Alonso ya demostró que puede cobrar en casa. Ya demostró que puede competir fuera del país. Ya posee récord doméstico y títulos regionales. El venidero paso es enfrentarse regularmente a las mejores del mundo.
Por eso, más que preguntarnos si Liranyi Alonso puede montar a Los Ángeles 2028, la pregunta comienza a ser otra: ¿con qué nivel llegará a Los Ángeles?
Si su progresión continúa como hasta ahora, República Dominicana podría estar frente a la próxima gran velocista de su atletismo y frente a una atleta con capacidad para convertirse en protagonista continental durante la segunda centro de esta lapso.
