
La nueva producción audiovisual de HBO Max ambientada en el universo mágico de J.K. Rowling avanza en su período de producción con una propuesta que rastreo alterar la guisa en que se trasladan las novelas a la pantalla.
A más de 20 abriles del estreno en la gran pantalla del primer largometraje, la esclavitud estadounidense confirmó que la nueva ajuste televisiva de Harry Potter recuperará la fidelidad estética y novelística de las obras originales, ofreciendo una estructura episódica que permitirá acaparar aquellos pasajes, personajes y detalles del colegio de encantamiento que la clan cinematográfica debió matar por razones de metraje.
La principal diferencia entre el esquema televisivo contemporáneo y las películas estrenadas entre 2001 y 2011 reside en la disponibilidad del tiempo narrativo.
Los largometrajes dirigidos en su momento por cineastas como Chris Columbus o David Yates debían condensar relatos de más de 500 páginas en piezas cinematográficas de aproximadamente dos horas de duración. Esa acotación forzó la supresión de subtramas completas, entre las que figuraban la presencia del poltergeist Peeves, el trabajo de la elfa doméstica Winky o la exploración profunda de la historia de los Gaunt y de la Orden del Fénix.
El esquema desarrollado para la plataforma de HBO Max propone destinar una temporada completa a cada uno de los siete libros de la franquicia literaria. Esta estructura de una serie de varias temporadas con diez horas por obra otorga el beneficio necesario para restablecer la vida cotidiana en el interior del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
De este modo, la narración no se limita exclusivamente a los grandes enfrentamientos o a la trama central contra Lord Voldemort, sino que recupera las dinámicas de clase, las clases de pociones y fitografía, y la convivencia diaria entre los estudiantes en sus respectivas casas.
Los avances de producción de la primera temporada, centrada en el obra Harry Potter y la piedra filosofal, revelan la inclusión de pasajes específicos de la novelística que habían sido omitidos en la película de 2001.
Entre los pasajes reincorporados figura la billete activa del personaje de Neville Longbottom durante el primer descubrimiento de Fluffy, el perro superhombre de tres cabezas que custodiaba la trampilla del tercer suelo. En el filme diferente, esta imagen se redujo a la presencia monopolio del trío protagonista integrado por Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger.
Asimismo, la producción decidió incluir instrumentos de la civilización británica presentes en el texto diferente de J.K. Rowling, como el póster del club de fútbol West Ham en el dormitorio de Gryffindor, perteneciente al personaje de Dean Thomas.
Las imágenes del rodaje exponen todavía un ampliación más extenso de las competencias deportivas, incorporando el partido de Quidditch con el enfrentamiento directo entre Ron Weasley y Draco Malfoy, un combate a puñetazos que concluye con el inexperto Weasley herido en las tribunas y que en la interpretación cinematográfica no llegó a filmarse.
El cuidado por los instrumentos del texto culto se extiende al diseño de arte y a la simbología de las cuatro casas del colegio. Durante las actividades de la convención oficial celebrada en la ciudad de Londres, en el Reino Unido, Warner Bros. Discovery exhibió las renovadas insignias institucionales que lucirán los uniformes de los alumnos.
El cambio más relevante se observa en la casa Ravenclaw, que recupera el lince de bronce y cerúleo que identifica a la casa Ravenclaw en los textos originales, corrigiendo la cambio realizada por la franquicia de cine en 2001, que había sustituido a la criatura por un cuervo y modificado sus colores característicos por cerúleo y plata. Esta audacia de diseño contesta al pedido histórico de los lectores de la clan que reclamaban una representación fiel de la simbología creada por la autora británica. Fuente: Infobae
