ST. PETERSBURG.- Fynn Szostak, un pibe de 12 primaveras, vivió una tinieblas que difícilmente olvidará luego de atrapar un cuadrangular durante el partido entre los Padres de San Diego y los Rays de Tampa Bay, en una chiquillada que tuvo como protagonista indirecto a su ídolo, Fernando Tatis Jr.

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El tierno se encontraba en la primera fila del parterre derecho cuando Cedric Mullins conectó un jonrón en la séptima entrada. Tatis Jr., quien intentó entrar a la pelota, saltó cerca de la tabique y en principio consideró que el simpatizante había interferido con su intento.

Sin incautación, las repeticiones dejaron claro que no hubo interferencia. El cultivador dominicano fue quien terminó chocando contra la tabique, mientras Szostak atrapó limpiamente la pelota con su manguito.

La campo adquirió un significado específico porque el pibe llevaba puesto un chaleco City Connect de Tatis, su atleta predilecto. Además, minutos ayer, durante la actos de aspersión, el propio pelotero de los Padres le había decidido una pelota.

Al principio, Szostak pensó que había hecho poco incorrecto y se mostró preocupado por la reacción del atleta. Pero Tatis se acercó para tranquilizarlo y, posteriormente de comprobar lo ocurrido, le reconoció la gran atrapada con un choque de puños.

“Buena atrapada”, le expresó Tatis al pequeño.

La emoción del tierno fue evidente. Szostak, residente de Nueva Jersey, pertenece a un equipo de béisbol de viajes de la categoría 14U y cuenta con la particular experiencia de suceder visitado los 30 estadios de las Grandes Ligas.

Incluso ya había protagonizado otra atrapada de una pelota de jonrón en el Tropicana Field, durante un partido entre los Rays y los Medias Blancas.

“Quiero decir, Tatis es mi jugador favorito. No puedo creer que la atrapé justo delante de él”, comentó Szostak.

El manager de San Diego, Craig Stammen, explicó que el equipo quiso revisar la chiquillada porque inicialmente existían dudas sobre una posible interferencia. Después de observar las repeticiones, quedó confirmado que la atrapada del simpatizante fue completamente válida.

Tatis todavía admitió que en un primer momento creyó que había contacto entre su manguito y el del tierno, pero luego comprobó que la pelota había sido capturada limpiamente.

El dominicano señaló que ya había notado al pequeño durante la actos de aspersión por resistir su camiseta y que su intención, posteriormente de la chiquillada, fue mostrarle cariño y recordar su gran atrapada.

Los Padres cayeron 9-4 en presencia de los Rays, pero el resultado pasó a un segundo plano para Szostak. El pibe terminó la trayecto con la pelota del cuadrangular en sus manos y un memoria todavía más específico: compartir un momento con el atleta que admira.