Santo Domingo.- La triunfo 94-90 sobre Brasil en Brasilia no solo dio un impulso importante a República Dominicana en su camino cerca de la Copa Mundial de Baloncesto de Catar 2027. También volvió a poner sobre la mesa una pregunta que sus resultados hacen cada vez más pertinente.
¿Es Néstor “Che” García el mejor monitor que ha dirigido la selección dominicana de baloncesto?
La respuesta admite discusión, especialmente porque por el banquillo doméstico han pasado técnicos vinculados a algunos de los momentos más importantes del baloncesto dominicano, entre ellos John Calipari y Orlando Antigua.
Sin incautación, cuando se examina la continuidad de los resultados, los Mundiales disputados y, sobre todo, la dimensión de algunas de las victorias obtenidas, García presenta argumentos difíciles de igualar.
El más nuevo llegó la sombra del jueves.
República Dominicana derrotó 94-90 a Brasil en el estadio Nilson Nelson de Brasilia, acabó con el invicto de los sudamericanos en las actuales eliminatorias y mejoró su récord a 5-2 en el Grupo E de la segunda escalón clasificatoria cerca de Catar 2027.
Brasil había ganadería sus primeros seis partidos.
Los dominicanos, que llegaron a estar debajo 58-50 al finalizar la primera medio, cambiaron el partido luego del alivio y terminaron imponiéndose delante cerca de 9,000 aficionados brasileños.
Jean Montero anotó 30 puntos y Andrés Feliz consiguió 24, adicionalmente de ocho asistencias.
Para el Che García, sin incautación, ingresar partidos de esta dimensión como visitante comienza a convertirse en una constante.
De Alemania a Brasil
García tomó las riendas dominicanas para la Copa Mundial de China 2019 y consiguió uno de los resultados más resonantes de la historia de la selección.
República Dominicana derrotó 70-68 a Alemania y consiguió avanzar a la segunda ronda del Mundial pese a competir sin sus dos principales figuras de la NBA, Karl-Anthony Towns y Al Horford.
Cuatro primaveras luego protagonizó una correr todavía longevo.
El 26 de febrero de 2023, Dominicana llegó a Mar del Plata obligada a derrotar a Argentina para clasificarse al Mundial de Filipinas, Japón e Indonesia.
Argentina era entonces subcampeona mundial y jugaba delante su conocido.
Los dominicanos estuvieron debajo por 17 puntos, pero terminaron imponiéndose 79-75.
La triunfo clasificó a República Dominicana al Mundial de 2023 y dejó fuera a Argentina.
La propia FIBA destacó luego la meticulosa preparación realizada por García para aquel combate. El monitor había establecido incluso que su equipo necesitaba impedir a Argentina a 75 puntos para tener posibilidades de ingresar.
Argentina terminó exactamente con 75.
Dos Mundiales y dos segundas rondas
Hay un número que fortalece particularmente la candidatura de García.
Ha dirigido a República Dominicana en dos Copas del Mundo, China 2019 y Filipinas-Japón-Indonesia 2023, y en las dos ocasiones consiguió aventajar la primera escalón.
En 2019, República Dominicana terminó en la posición 16 del Mundial.
En 2023 mejoró hasta el puesto 14 luego de comenzar el torneo con tres victorias consecutivas frente a Filipinas, Italia y Angola.
FIBA ha señalado al Che como el técnico que condujo al conjunto quisqueyano en uno y otro Mundiales y logró aventajar la escalón de grupos en los dos torneos.
Pero sus resultados no terminan allí.
En el flagrante ciclo cerca de Catar 2027, República Dominicana además consiguió derrotar 87-79 a Estados Unidos como visitante en Oceanside, California.
A esa triunfo se agrega ahora la conseguida frente a Brasil.
El repaso permite construir una letanía poco popular para cualquier monitor que haya dirigido al país: Alemania en un Mundial, Argentina en Mar del Plata, Estados Unidos en circunscripción estadounidense y Brasil en Brasilia.
Calipari tiene sus propios argumentos
La discusión histórica, sin incautación, no puede hacerse sin John Calipari.
El agradecido monitor estadounidense dirigió a República Dominicana durante uno de los períodos más talentosos de la selección.
Con Calipari, Dominicana consiguió la medalla de bronce del Campeonato FIBA Américas de 2011 celebrado en Mar del Plata.
Aquel resultado tiene un peso particular porque continúa siendo uno de los grandes logros continentales del baloncesto masculino dominicano.
Un año luego, Calipari condujo al país al título del Centrobasket 2012.
Su equipo estuvo adicionalmente muy cerca de conseguir poco que República Dominicana nunca ha rematado: participar en unos Juegos Olímpicos.
En el Preolímpico Mundial de Caracas de 2012, los dominicanos llegaron hasta el partido central por una de las últimas plazas disponibles para Londres, pero fueron derrotados por Nigeria.
Aquella gestación contó con jugadores como Al Horford, Francisco García y Jack Michael Martínez.
Antigua llevó a Dominicana nuevamente al Mundial
Orlando Antigua ocupa igualmente un motivo privilegiado.
Después de trabajar como asistente de Calipari, asumió la selección y consiguió la clasificación a la Copa Mundial de España 2014.
La importancia de aquel logro se entiende mejor mirando cerca de a espaldas.
República Dominicana no participaba en un Mundial desde Filipinas 1978.
Habían transcurrido 36 primaveras.
En España 2014, el conjunto dominicano avanzó a los octavos de final y terminó en la posición 13, hasta ahora la mejor ubicación del país en una Copa del Mundo desde que el torneo adoptó su formato actual.
Ese Mundial inició adicionalmente una etapa completamente diferente para el baloncesto doméstico.
Dominicana volvió en 2019 y nuevamente en 2023.
La era de longevo continuidad
Precisamente allí aparece otro aspecto para determinar el impacto del Che García.
El baloncesto dominicano pasó de permanecer 36 primaveras fuera de un Mundial a convertirse en un participante habitual del mayor torneo de selecciones.
Antigua abrió esa nueva etapa en 2014.
García la consolidó.
El argentino estuvo al frente en 2019 y regresó durante las eliminatorias para conseguir la dramática clasificación de 2023.
Ahora intenta conducir al país cerca de Catar 2027.
De conseguirlo, República Dominicana alcanzaría cuatro Copas del Mundo consecutivas: 2014, 2019, 2023 y 2027.
García habría dirigido al país en tres de ellas.
Ganar sin reconocer siempre de las estrellas
Existe adicionalmente otra característica que distingue el trabajo del monitor argentino.
Algunas de sus mayores victorias llegaron sin disponer de todos los jugadores dominicanos de longevo cartel internacional.
En China 2019 no estuvieron Towns ni Horford.
En diferentes ventanas clasificatorias las ausencias han obligado a utilizar plantillas distintas.
García ha construido aproximadamente de jugadores como Víctor Liz, Eloy Vargas, Andrés Feliz y, luego, Jean Montero, un núcleo identificado con la selección.
Su relación con Montero constituye un caso particular.
El monitor incorporó al inexperto armador al animación de la selección absoluta cuando tenía casi nada 16 primaveras durante la preparación para el Mundial de 2019. Primaveras luego, Montero se ha convertido en una de las principales figuras del equipo doméstico.
