Lina Luaces cierra su etapa como Miss Universe Cuba y desafío por construir su propio nombre
Lina Luaces entregó recientemente la corona de Miss Universe Cuba, poniendo fin a una etapa que, según reconoce, transformó su vida, su forma de hallarse a sí misma y su perspectiva sobre el mundo.
Lejos de encargarse la despedida como un punto final, la maniquí y empresaria considera que el cerrojo del certamen representa el manifestación de una nueva etapa profesional y personal. Ahora, uno de sus principales objetivos es continuar construyendo una identidad propia y demostrar que puede desaparecer camino más allá del patronímico de su reconocida grupo.
Como parte de ese nuevo capítulo, Luaces se incorporó a Telemundo, donde indagación ampliar su experiencia en los medios y continuar desarrollándose en el mundo del entretenimiento.
Durante una entrevista, la novicio de 24 primaveras habló sobre el momento en que tuvo que entregar la corona y reconoció que fue irremediable reparar nostalgia por todo lo vivido durante el extremo año.
“Desde el momento en que te coronan ya empiezas a pensar cómo te vas a sentir cuando tengas que soltar esta etapa de tu vida”, explicó. Sin retención, aseguró que intenta verlo como “un comienzo”, pues considera que la experiencia la dejó mucho más preparada para los retos que vienen.
Un año que le cambió la vida
Luaces admitió que participar en el certamen le permitió descubrir una fortaleza que no sabía que tenía. Explicó que durante mucho tiempo se había mantenido en un segundo plano, enfocada principalmente en sus estudios, sus proyectos empresariales y el contenido que realizaba en redes sociales.
“Yo no sabía que tenía esta fuerza dentro de mí”, afirmó.
También reconoció que crecer internamente de una grupo reconocida hizo que durante primaveras sintiera el peso de las comparaciones y de ser identificada principalmente por sus vínculos familiares.
Sin retención, la experiencia como Miss Universe Cuba le permitió cambiar esa percepción y comenzar a abandonarse más en sus propias capacidades.
“Puedo hacer mi propia historia”
Uno de los principales aprendizajes de esta etapa, según Luaces, fue entender que no necesita convertirse en una nueva traducción de los integrantes de su famosa grupo.
“Este año me di cuenta de que no tengo que ser como ellos: puedo hacer mi propia historia y ser la primera Lina Luaces”, expresó.
La novicio aseguró que admira profundamente el nuncio de Lili Estefan, Emilio Estefan y Gloria Estefan, pero considera que puede seguir sus pasos sin residir a la sombra de sus familiares.
“No tengo que ser la próxima Lili Estefan ni el próximo Emilio o la próxima Gloria Estefan. Honro todo lo que ellos han hecho, cosas increíbles para la comunidad latina, pero puedo seguir esos pasos como Lina Luaces”, sostuvo.
Un mensaje para las nuevas reinas
Tras residir de primera mano la exposición de los concursos de belleza y el impacto de las redes sociales, Luaces aconsejó a las nuevas participantes cuidar tanto su sanidad física como su bienestar emocional.
“Cuida tu cuerpo y cuida tu mente”, recomendó.
La maniquí señaló que las nuevas generaciones de reinas enfrentan una presión adicional correcto al cómputo constante en redes sociales, donde reciben comentarios sobre su apariencia, peso, pelambrera y vestuario.
También destacó la importancia de admitir cualquier proceso de transformación física de forma saludable y con séquito profesional.
Economía, modelaje y nuevos proyectos
Tras pausar sus estudios para dedicarse al certamen, Luaces planea retomar su carrera universitaria en Economía.
Además, continuará trabajando en el modelaje y el entretenimiento, aprovechando su dominio tanto del inglés como del gachupin para desarrollarse en los mercados estadounidense y latino.
La novicio adelantó que además trabaja en un plan que aplazamiento presentar internamente de aproximadamente seis meses, aunque prefirió sustentar los detalles en reserva.
Con la corona ya entregada y una nueva oportunidad en televisión, Lina Luaces encara esta etapa con una idea clara: construir su propio camino y consolidarse por méritos propios, sin renunciar al nuncio común que reconoce como una de sus mayores fuentes de inspiración.
Fuente: People en gachupin
