El recién finalizado Clásico Félix Sánchez, sin dudas, resultó un espectáculo de primer nivel internacional, correcto a la excelente calidad competitiva demostrada en la pista por la mayoría de los participantes.
La realización de este evento, a posteriori de un dilatado cesación, sin duda, constituye un pertrechos sumamente efectiva para impulsar el progreso del atletismo franquista.
Alguien hablaba hace unos días, que no existe un solo rincón en la República Dominicana, donde no aparezcan una o más Marileidy Paulino o Liranyi Alonso.
Por lo tanto, no se concibe que por los extraordinarios resultados obtenidos, el atletismo siga siendo una disciplina con escaso respaldo, estructural y crematístico.
Para una próxima lectura del clásico, se debe trabajar desde ahora en la promoción, que a asegurar verdad, en este 2026 fue escaso, lo que afectó por mucho el necesario respaldo del notorio.
Esa, y no otra, fue la razón para que en las competencias las graderías estuvieran con un asistencia muy estrecho, a pesar de la calidad mundial de la mayoría de los competidores.
Una muestra de lo competitivo del clásico, es que Liranyi Alonso, ganadora de cuatro medallas de oro en los Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 2026, arribó en tercer puesto, en los 100 y 200 metros, su específico.
Un evento de este tipo, donde los dominicanos Yeral Núñez y Gabriel Moronta impusieron nuevas marcas, merece un respaldo irrestricto, para descubrir nuevos talentos, que están diseminados en toda la cosmografía franquista.
Felicitaciones por el montaje del clásico 2026, cuyo principal objetivo, es producir campeones, lo que conoce perfectamente Félix Sánchez, campeón de oro en los 400 metros, en los olímpicos de Atenas 2004, y Londres 2012.
