
Puerto Rico.– El intérprete urbano Bad Bunny puso fin a su excursión mundial “DeBÍ TiRAR MÁS FOToS World Tour” con dos conciertos a casa llena en el Estadio Hiram Bithorn, donde reunió a en torno a de 70,000 fanáticos durante las noches del 22 y 23 de agosto.
Las presentaciones marcaron el suspensión de un reconvención que abarcó cinco continentes, 22 ciudades y 55 conciertos, con un total de 3.1 millones de boletos vendidos a nivel mundial, consolidando al intérprete como una de las figuras latinas de maduro convocatoria internacional.
Los espectáculos finales, producidos por Noah Assad Presents y Move Concerts, contaron con la décimo de varios artistas vinculados a la carrera de Bad Bunny y a la secuencia musical puertorriqueña.
Durante la presentación del 22 de agosto subieron al ambiente DEI V, Arcgracia, Farruko y Ñengo Flow, mientras que en la última sombra participaron Víctor Manuelle, DEI V, RaiNao, Jowell & Randy y Rauw Alejandro.
Canciones especiales para Puerto Rico
El intérprete además reservó para su divulgado puertorriqueño interpretaciones especiales de varias canciones de su catálogo.
Entre ellas estuvieron “Ser Bichote”, incluida en su disco iniciación X 100PRE, de 2018, y “Vuelve Candy B”, perteneciente a Nadie sabe lo que va a acontecer mañana, publicado en 2023.
También puedes descubrir: Bad Bunny cierra la gira DTMF en Puerto Rico con 2 Sold Out
En la segunda y última sombra además interpretó “RLNDT” y “120”.
Otro de los instrumentos que volvió a instalarse un espacio central fue La Casita, estructura utilizada a lo prolongado de la excursión como representación del hogar, la identidad y las raíces puertorriqueñas que han caracterizado esta etapa artística.
Durante los conciertos, Bad Bunny resaltó su orgullo por Puerto Rico y agradeció el respaldo que ha recibido de la isla a lo prolongado de su carrera, destacando su influencia en la proyección internacional de su música.
Una excursión por cinco continentes
“DeBÍ TiRAR MÁS FOToS World Tour” llevó la propuesta del intérprete por escenarios de Latinoamérica, Europa, Asia, Australia y Norteamérica, combinando instrumentos de la música urbana con ritmos tradicionales puertorriqueños como la plena y la salsa.
El concepto de la excursión estuvo afectado por temas relacionados con la identidad, la comunidad y el sentido de pertenencia, instrumentos además presentes en el disco DeBÍ TiRAR MÁS FOToS.
El suspensión del tour se produce a posteriori de una etapa especialmente significativa en la trayectoria de Bad Bunny, que incluyó su residencia “NO ME QUIERO IR DE AQUÍ” en Puerto Rico, por otra parte de otros hitos internacionales alcanzados por el intérprete durante el posterior año.
Con más de tres millones de entradas vendidas, Bad Bunny concluye así una de las giras de maduro gravedad de su carrera y reafirma la dimensión mundial que ha corto la música puertorriqueña.
