Sin Danilo Gallinari, JaVale McGee y Chris Duarte, el desenlace fue el mismo.
Aunque esta vez necesitaron siete juegos, los Vaqueros de Bayamón repitieron como campeones del Baloncesto Superior Nacional (BSN) tras derrotar el domingo 81-74 a los Santeros de Aguada en un Coliseo Rubén Rodríguez realizado a su capacidad.
Con un personal muy dispar al de la temporada precursor, los Vaqueros consolidaron aún más su posición como los máximos campeones de la indicación “liga más dura” al conquistar el decimoctavo cetro de su historia.
La gesta, a su vez, marcó la primera ocasión en que un equipo revalida el título del BSN en temporadas consecutivas desde los Leones de Ponce en 2014 y 2015. Faltando menos de tres minutos en el temporalizador, Renaldo Balkman encestó un triple y dio tres tapones cruciales que mantuvieron al frente a Bayamón en el final tramo del lucha.
A sus 42 primaveras, su esfuerzo en uno y otro lados de la cancha dejó a muchos boquiabiertos y le valió el premio de Jugador Más Valioso (MVP, por sus siglas en inglés) de la final, convirtiéndose así en el canastero de longevo años en cobrar el galardón.
“Honestamente, todo esto empezó desde el primer día. Trabajamos mucho. No pensaban que éramos capaces de lograr esto en el inicio de la temporada. Decían que no íbamos a poder hacerlo porque empezamos sin refuerzos, pero comenzamos con nuestro núcleo nativo y todo es posible con este grupo”, dijo Balkman desde la tarima de premiación.
“Trabajo duro todos los días. No creo en los días libres. Llego temprano al gimnasio y me voy tarde. No les voy a mentir, no estuviese aquí si no fuese por ustedes, pero lo hice por ustedes”, agregó.
Balkman terminó con seis puntos y seis rebotes en 13 minutos de actividad. El mejor anotador de los Vaqueros fue Jassel Pérez con 25 unidades, incluyendo dos triples en cuatro intentos. Le siguió Javier Mojica con 13 tantos y Chris McCullough con 12.
Por Aguada, el más destacado fue Joel Soriano con 21 puntos y siete rebotes. Los Santeros además tuvieron a los cuatro integrantes de su cuadro regular en doble dígito en anotación: Jacob Wiley (14), Rigoberto Mendoza (12), Manny Camper (12) e Iván Gandía (11). Sin retención, el cárcel de Aguada solo aportó cuatro unidades.
A diferencia de la campaña precursor, Bayamón atravesó múltiples cambios de refuerzos a lo desprendido del torneo hasta que se quedó con el trío conformado por Pérez, McCullough y Damian Jones. Ninguno había jugado antiguamente en el BSN.
Solo necesitó repetir a su personal nativo que incluye a figuras como Javier Mojica, Stephen Thompson Jr., Gary Browne y Balkman. Mojica ahora suma seis anillos de campeonato; Thompson Jr. y Balkman, tres; y Browne, dos.
Un séptimo placer para la historia
Los Vaqueros arrancaron el partido con un avance de 7-0 que obligó al dirigente Rafael “Pachy” Cruz a pedir tiempo con al punto que 8:34 minutos en el temporalizador. Wiley frenó la corrida con una bandeja cuando volvieron a cancha, pero Bayamón respondió con un canasto de Browne.
Los Santeros, en cambio, siguieron con el empuje y redujeron la diferencia a dos puntos a posteriori de un triple de Mendoza faltando 6:02 minutos del primer parcial. Pero los Vaqueros se aferraron a la preeminencia para dirigirse al futuro periodo hacia lo alto por 18-16, aunque Aguada se acercó por el imperceptible en un par de ocasiones.
Los Santeros empataron el señalador 18-18 en el inicio del segundo tiempo con un tiro en suspensión de Soriano. Ambos quintetos procedieron a permutar canastos hasta que Bayamón se alejó por 33-26 con un triple de Jones, una güira de Pérez y una tirada huido de McCullough.
Aguada no se quedó de brazos cruzados y cerró la primera fracción con un disparo a media distancia de Soriano y otro detrás del perímetro de Camper para irse al alivio con una desventaja de 33-31.
Los Santeros le dieron dorso al señalador 36-35 con otro triple de Camper cuando quedaban 8:39 minutos del tercer parcial. Ese canasto marcó la primera vez que Aguada tomó la preeminencia en el partido. Bayamón reaccionó de inmediato con una bandeja de Pérez en transición.
Ambos equipos continuaron intercambiando la delantera con canastos grandes hasta que el llamado “Rey del Pop” anotó cinco puntos consecutivos que alejaron a los Vaqueros por 50-45 con 2:36 minutos en el temporalizador. Soriano intentó detener el sangría con una encuentro a la lista de los suspiros, pero apareció Mojica con un triple que enloqueció al “Rancho”.
Los Santeros silenciaron al manifiesto de inmediato con un disparo detrás del curva de Gandía que disminuyó la diferencia a 54-53 con solo 50 segundos por apostar en el tercer periodo. Acto seguido, Mojica volvió a encestar un triple, pero Aguada se dirigió al cuarto parcial debajo por 57-55 a posteriori de un tiro de Mendoza.
Los Vaqueros se despegaron por 62-57 en el manifestación del cuarto periodo con un zambombazo de Pérez desde larga distancia. Los Santeros reaccionaron con un canasto y equivocación de Gandía. Abajo por solo dos puntos y faltando 7:22 minutos en el temporalizador, Soriano hizo un donqueo en el que recibió una equivocación para darle a Aguada una delantera de 63-62.
Soriano produjo poco a posteriori con una bandeja que aumentó la diferencia a tres puntos, pero de inmediato Pérez empató el placer 65-65 con un triple en suspensión cuando restaban 5:48 minutos. Bayamón recuperó el comando por 67-65 con una encuentro a la lista del tiro de McCullough, pero Aguada volvió a poner el partido a su auspicio gracias a una tirada huido de Mendoza y una güira de Camper.
Contra la espada y la horma, los Vaqueros retomaron nuevamente la delantera por 73-68 gracias a dos milagrosos triples de Thompson Jr. y Balkman. Bayamón acariciaba su decimoctavo campeonato hasta que apareció Wiley con un canasto en transición que volvió a poner en placer a los Santeros con solo 1:25 minuto en el temporalizador.
En la barrabasada, Wiley recibió una equivocación antideportiva de Mojica, por lo que lanzó dos tiros libres y Aguada se quedó con la posición. Fue así como los Santeros recortaron la diferencia a 73-71. Los Vaqueros contestaron con una güira de Browne que puso el señalador 75-71 a su auspicio faltando 52 segundos.
Los Santeros le entregaron el balón a Soriano en la futuro posesión, pero este se encontró con un Balkman que, por otra parte de no poder moverlo, le dio un tapón que puso a brincar a todos los aficionados presentes.
Bayamón se alejó aún más por 77-72 con una tirada huido de Browne cuando quedaban 30 segundos. A Aguada no le quedó de otra que dar faltas para detener el temporalizador y Mojica selló la trofeo desde la lista.
