Robbie Williams reveló que recientemente fue diagnosticado con autismo, una nueva que, según explicó, le ha permitido comprender mejor distintos aspectos de su personalidad y de la guisa en que funciona su mente.
El cantante anglosajón, de 52 primaveras, compartió la información durante una sesión de preguntas y respuestas en Londres, organizada con motivo del dispersión de la colección otoño-invierno de su marca de ropa Hopeium, en Flannels.
“Tengo TDAH y acabo de descubrir que también tengo un poco de autismo, algo que en realidad me encanta porque explica muchísimo”, afirmó el actor durante el combate.
Con el característico sentido del humor que suele mostrar al charlar de sus experiencias personales, Williams añadió que ahora utiliza el diagnosis como una explicación para algunas de sus conductas: “Para todas las cosas raras que hago, simplemente digo: ‘Lo siento, soy autista’”.
También puedes descifrar: Carmen Lidia Williams afirma nuevo Código Penal fortalece la justicia
El exintegrante de Take That igualmente habló sobre cómo convive con el trastorno por pasivo de atención e hiperactividad (TDAH), particularmente con su capacidad para concentrarse de guisa intensa en determinados intereses.
“Con el TDAH puedes concentrarte completa y absolutamente en algo al 1000 %, pero con absolutamente todo lo demás, simplemente no puedes hacerlo. Pregúntenles a mis hijos”, comentó.
En su caso, la creatividad se ha convertido en una de sus principales herramientas para proseguir la mente ocupada. El cantante aseguró estar “completamente y absolutamente obsesionado con crear imágenes y hacer cosas divertidas”, actividades que le permiten abordar su atención allí de pensamientos que pueden generarle miedo o ansiedad.
“Si estoy creando imágenes y cosas divertidas, no estoy pensando en mí”, explicó.
Williams incluso relató una situación que experimentó durante un revoloteo para ilustrar la intensidad de sus pensamientos intrusivos. Contó que llegó a preguntarse si sus pensamientos podrían provocar que un avión se estrellara mediante telequinesis.
“Ese es el nivel de locura con el que estoy lidiando. Es mejor entrenar mi cerebro para que haga algo mejor que preocuparse por tener poderes sobrenaturales y hacer que un avión se estrelle”, expresó.

