Más de una lapso posteriormente del final de Glee, Ryan Murphy evalúa la posibilidad de transigir nuevamente a la pantalla la serie musical que se convirtió en uno de los grandes fenómenos televisivos de la lapso de 2010, resalta Infobae.

En una entrevista fresco con The Hollywood Reporter, el creador fue consultado directamente sobre qué tan en serio contempla el regreso de la famosa ficción alegre. Su respuesta dejó claro que la posibilidad está sobre la mesa, pero que aún se encuentra en una etapa auténtico de expansión.

“Es algo a considerar. Para muchas, muchas personas que ahora tienen 20 años, crecieron con esa serie y significó algo para ellos. La música significó algo. Así que, vamos a darle vueltas y ver qué obtenemos”, declaró Murphy al medio.

El productor explicó que una variable secreto para avanzar con un posible reboot es la trama. “Siempre se trata de la historia para mí. ¿Cuál es la historia? ¿Quiero contar la historia ahora? A veces quiero esperar”, señaló. “Para mí, siempre se trata de cómo llegan los guiones y cuánto cuesta. Hay que ser consciente de todo eso”.

Murphy adicionalmente aludió a que actualmente evalúa cómo beneficiar el ecosistema gremial de su equipo para que no deban separarse de sus familias. “Siempre estoy pensando cómo puedo desarrollar los proyectos nuevamente en Los Ángeles. Pero soy optimista y me gusta todo lo que estoy preparando. Creo que estoy en una fase de desarrollo”, dijo.

Las declaraciones a The Hollywood Reporter se producen pocos días posteriormente de que Murphy hablara con PEOPLE sobre la posibilidad de regresar al universo de Glee. En esa entrevista, el productor dijo ser consciente del interés renovado por la serie musical.

“Muchos jóvenes ahora la ven. Y pensé: ‘Quizás deberíamos revisitar esa serie’”, dijo Murphy a PEOPLE. “Mi nostalgia y amor por esa serie es suficiente para pensar: ‘Quizás la gente quiera ver una nueva encarnación de eso de alguna manera’”.

Creada por Murphy yuxtapuesto con Brad Falchuk e Ian Brennan, Glee debutó en Fox en 2009 y permaneció seis temporadas hasta su final en 2015. La producción seguía al coro escolar New Directions del instituto William McKinley y combinaba comedia, drama adolescente y versiones musicales de canciones populares.