El arrojador dominicano Eury Pérez, de los Marlins, está causando estragos con una recta con movimiento descendente (*sinker*), que no existía en su repertorio hasta el 12 de mayo. Ahora, es el tirada al que más ha recurrido en cinco aperturas consecutivas, y con razón.
Antes de la recorrido del miércoles, los bateadores registraban el porcentaje de *slugging* más bajo (.358) contra su recta de dos costuras, comparado con el resto de sus lanzamientos utilizados al menos el 10% de las veces.
Eury Pérez, 99mph ⛽️ pic.twitter.com/p9OoeKi4XE
— Rob Friedman (@PitchingNinja) July 31, 2026
Nada mal para un tirada que Pérez aprendió durante la temporada y que claramente está contribuyendo a su éxito como arrojador más completo.
Pérez había registrado una efectividad de 1.55 en sus nueve aperturas previas al miércoles, periodo que coincide con el viejo uso de su singular recta de dos costuras.
Según Baseball Savant, Pérez exhibe una recta con movimiento descendente (*sinker*) de altísima rotación, cuando por lo genérico estos lanzamientos suelen tener menos finalidad de molinete. Si a esto se suma su ángulo de rama adjunto (*sidearm*), la embuste se desplaza más horizontalmente que verticalmente.
Aquí figuran algunos lanzadores con rectas de dos costuras similares (reincorporación velocidad y un movimiento adjunto pronunciado, característico de este tirada):
Eury Pérez: 98 mph / 15 pulgadas de caída / 16 pulgadas de movimiento adjunto
Bubba Chandler: 98 mph / 16 pulgadas de caída / 14 pulgadas de movimiento adjunto
Juan Morillo: 99 mph / 16 pulgadas de caída / 14 pulgadas de movimiento adjunto
Cam Schlittler: 98 mph / 18 pulgadas de caída / 14 pulgadas de movimiento adjunto
Bradgley Rodriguez: 98 mph / 17 pulgadas de caída / 15 pulgadas de movimiento adjunto
Ben Brown: 96 mph / 17 pulgadas de caída / 15 pulgadas de movimiento adjunto
«Estamos hablando de una velocidad de élite», dijo el mánager de los Marlins, Clayton McCullough. «Incluso en una época en la que la velocidad promedio de la recta ha aumentado tanto, cuando hablamos de 98 a 100 millas por hora y existen dos versiones de ese tirada, básicamente son dos envíos distintos que viajan a gran velocidad; esto dificulta que el bateador pueda distinguir con destino a dónde se dirigirá la pelota.
«Creo que esos lanzamientos siempre serán su sello distintivo, pero la mejora del *sweeper*, el *slider* y el cambio de velocidad redondea su repertorio. Ahora es mucho más difícil para los bateadores simplemente prepararse para la recta. Está evolucionando para convertirse en un lanzador completo, más allá de ser alguien que simplemente posee un arsenal de gran potencia».
Los equipos esperan la recta de cuatro costuras de Pérez que alcanza las tres cifras, por lo que la recta de dos costuras les presenta otra pertrechos de la cual preocuparse. Este tirada le ha ayudado a provocar rodados y conseguir ‘outs’ más rápidos, aunque incluso puede volverse en su contra, como ocurrió en la derrota del miércoles.
Ronald Acuña Jr. conectó un sencillo corto frente a un *sinker* de Pérez en la primera entrada, pero más tarde en ese mismo episodio, el componente del Juego de Estrellas Matt Olson abanicó y falló frente a un *sinker* de 98,7 mph. Cuando Pérez permitió tres carreras en la segunda entrada, sus rectas fueron castigadas, y terminó en derrota por 4-1 frente a los Braves en el Truist Park.
La entrada comenzó de forma inquietante cuando Pérez otorgó una cojín por bolas a Ozzie Albies tras una batalla de nueve lanzamientos, a pesar de tener la cuenta a su gracia con 0-2. Una envite de *hit-and-run* ejecutada a la perfección —frente a un *sinker* de 100,3 mph de Pérez— colocó corredores en las esquinas. Tras un elevado de *out*, Austin Riley conectó un *sinker* interno de 98 mph con destino a el flanco opuesto, logrando un doble impulsador de carrera.
Luego, Pérez ponchó a Sean Murphy —quien se quedó mirando el tirada— con una recta de cuatro costuras a 100.1 mph, ayer de que Drake Baldwin conectara un *sinker* a 99.3 mph con destino a el centro del campo para un sencillo productor de dos carreras.
«No fue una cuestión de localización», dijo Pérez a través del intérprete Luis Dorante Jr. «Creo que es un equipo que me conoce muy bien y que atacaba constantemente mis rectas. Insisto en el tema de los rodados: a veces intentaban robar base y el segunda base no estaba en posición, por lo que esas pelotas pasaban. Pero, repito, yo simplemente atacaba la zona; siento que ellos estaban muy bien preparados, y creo que hice mi trabajo».
A pesar de los resultados, los Marlins valoran que Pérez ataque con esos lanzamientos. Antes del miércoles, lanzaba el *sinker* en el interior de la zona casi nada el 38 % de las veces contra bateadores derechos. Es un tirada capaz de dominar a bateadores de los dos perfiles, ya que no saben si la pelota mantendrá su trayectoria recta a través de la zona o si tendrá un movimiento imprevisto con destino a adentro contra un derecho o con destino a fuera contra un siniestro.
Miami se había acostumbrado a la lectura de Pérez que adecuadamente podría poseer sido nombrada Lanzador del Mes de la Liga Nacional en julio. En sus cinco aperturas del mes pasado, completó al menos seis entradas y registró una comprensión de calidad en cada una de ellas. El miércoles, cerró con fuerza frente a un rival que históricamente se le había resistido (récord de 0-3 y efectividad de 9.78 de por vida contra ellos).
«Está haciendo un trabajo mucho mejor al colocarse en una situación donde, gracias a su repertorio, pone a los bateadores en aprietos», comentó McCullough. «Espero que permita muchos imparables en el primer lanzamiento, porque creo que a la larga eso le dará buenos resultados; es algo que va a suceder. Pero atacar la zona agresivamente es algo muy positivo. Los rivales tienen que esforzarse al máximo para conseguir cualquier cosa contra él. La mayoría de los días, enfrentarlo será una tarea difícil».
