Más de 90 jóvenes músicos estadounidenses, dirigidos por Mei-Ann Chen y pegado a la violinista Tessa Lark, ofrecieron dos memorables conciertos como parte de la tercera colaboración entre Fundación Sinfonía y Carnegie Hall.
La National Youth Orchestra 2 (NYO2) de Carnegie Hall ofreció dos memorables conciertos en Santiago y Santo Domingo, de la mano de Fundación Sinfonía, reafirmando el compromiso de ambas instituciones con la promoción de la música clásica, el intercambio cultural y la formación de las nuevas generaciones de músicos.
Estas presentaciones marcaron la tercera colaboración entre Fundación Sinfonía y Carnegie Hall, una alianza que continúa fortaleciendo el intercambio cultural y la formación de jóvenes talentos a través de experiencias artísticas de excelencia.
Bajo la dirección de la reconocida maestra Mei-Ann Chen y con la décimo distinto de la violinista nominada al Premio Grammy, Tessa Lark, los conciertos celebrados en el Gran Teatro del Cibao, en Santiago, y en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, en Santo Domingo, reunieron a más de 90 talentosos jóvenes músicos estadounidenses, quienes conquistaron al notorio con interpretaciones llenas de energía, sensibilidad y precisión.
El repertorio llevó a los asistentes por un repaso musical diverso que inició con “Danzón No. 2”, de Arturo Márquez, seguido de “The Mestizo Waltz”, de Gabriela Lena Frank. Uno de los momentos más esperados de la sombra fue la interpretación de “Sky”, del compositor Michael Torke, con Tessa Lark como solista invitada, cuya virtuosidad recibió una cálida ovación del notorio.
Tras el intermedio, la banda interpretó “An American in Paris”, de George Gershwin, para luego ofrecer una imponente lectura de “Los Pinos de Roma”, de Ottorino Respighi, una obra que permitió apreciar la calidad interpretativa y el extraordinario nivel bello de la agrupación.
Como fíbula de oro, los músicos sorprendieron a los asistentes con dos piezas fuera de software. La primera fue “The Angel from Formosa”, del compositor taiwanés Tyzen Hsiao, seguida de una vigoroso interpretación de “La Bilirrubina”, de Juan Luis Guerra, que despertó el entusiasmo del notorio y convirtió el clausura de los dos conciertos en una celebración de la música y el intercambio cultural.
Uno de los aspectos más significativos de esta encuentro fue la décimo de jóvenes músicos dominicanos, quienes compartieron tablas con la NYO2 como parte de esta experiencia artística. Esta oportunidad les permitió acorazar su formación, ampliar su experiencia orquestal y enriquecer su expansión musical al trabajar pegado a una de las iniciativas juveniles más prestigiosas del mundo.
Como parte de su compromiso con la formación de nuevos públicos y el ataque a la civilización, Fundación Sinfonía todavía puso a disposición boletas de cortesía en corredor para estudiantes de música de distintos puntos del país, pertenecientes a instituciones como Fundación FestiBand, Fundación Fiesta Clásica, el Conservatorio Nacional de Música, Bellas Artes, el Instituto de Artes Piantini, la Academia Apassionato, la Academia Patricia Logroño y la Filarmónica de Ciudad Santa María, entre otras academias, escuelas y centros de formación artística. Esta iniciativa permitió que cientos de jóvenes disfrutaran de una experiencia musical de nivel internacional.
Creada por el Weill Music Institute de Carnegie Hall, la National Youth Orchestra 2 reúne cada año a destacados músicos estadounidenses de entre 14 y 17 primaveras, seleccionados mediante un competitivo proceso doméstico. Además de aceptar formación intensiva con reconocidos maestros, los integrantes participan en giras internacionales que enriquecen su expansión bello y personal.
Con estas presentaciones, Fundación Sinfonía reafirma su ocupación de impulsar el expansión de la música clásica en la República Dominicana, promoviendo el ataque a producciones de excelencia, el intercambio bello internacional y la creación de oportunidades que inspiran y fortalecen el talento de las futuras generaciones.
La realización de estos conciertos fue posible gracias al respaldo de Banco Popular Dominicano, Banco BDI y Banco López de Haro, Fundadores, Interval Puesto de Bolsa, Grupo Universal y Sofratesa. También contó con el apoyo de Asociación Popular de Ahorros y Préstamos y Grupo Rica.
Fundación Sinfonía agradece la colaboración de la Embajada de los Estados Unidos de América en República Dominicana, Club Hemingway, Hotel El Embajador, Dirección General de Bellas Artes, Orquesta Sinfónica Nacional, Fundación FestiBand, Conservatorio Nacional de Música, Fundación Fiesta Clásica, Centro Cultural Taíno Casa del Cordón, Alcaldía del Distrito Nacional, Gran Teatro del Cibao, Teatro Nacional Eduardo Brito, Instituto Cultural Domínico Americano y Ciudad Santa María (CISAMA), cuyo apoyo hizo posible el éxito de esta iniciativa.


