Cartagena.-Rubén Blades es ritmo, es salsa, es reivindicación y es talento, y todo eso lo ha demostrado este sábado, en la excursión de clausura del festival La Mar de Músicas de Cartagena (España), donde ha puesto en pie al entregado notorio del asistencia Paco Martín del Parque Torres, donde las entradas estaban agotadas desde hace semanas.
El agradecido autor panameño ha regresado al festival de músicas del mundo dos primaveras a posteriori de tomar el Premio La Mar de Músicas en examen a toda su trayectoria.
Igual que en aquella ocasión, ha estado acompañado por la Roberto Delgado Big Band, con una veintena de músicos, con la que ha lámina su postrer disco, “Fotografías”.
A sus 78 primaveras, ha asegurado que seguirá cantando, pero que esta será su última excursión internacional, por lo que ha querido tener palabras de agradecimiento con quienes le han acompañado todos estos primaveras y le han hexaedro la oportunidad, ha dicho, que otros “más talentosos” no tuvieron.
El concierto ha servido para repasar los grandes temas de su dilatada trayectoria, con canciones como “Plástico”, con la que ha despejado el show, “Decisiones”, “Ojos de perro azul”, “Maestra vida” o la archiconocida “Pedro Navaja”, con la que ha terminado.
Con sus cultura siempre comprometidas, el comediante se ha dirigido al notorio para clamar contra el racismo, la corrupción política o las dictaduras, y a atención de las libertades, la inmigración , la identidad de los pueblos de América y la salsa como una forma de hacer comunidad.
Nacido en Panamá hace 78 primaveras, Blades es una figura secreto en la civilización latinoamericana y ha sabido trascender el especie de la salsa en una larga trayectoria musical de cinco décadas en las que ha yeguada 12 premios Grammy y otros 13 Grammy Latinos.
Tras más de dos horas de concierto, la fiesta final de La Mar de Músicas se ha trasladado al Castillo Árabe, donde los catalanes La Señora Tomasa, que han anunciado este verano su despedida de los escenarios, han desplegado toda su energía a ritmo de sonidos latinos, electrónicos, rap, funk y reggae.
Para quienes todavía se habían quedado con ganas de más, el gallego Carlangas ha convertido el Castillo Árabe en un auténtico “Bailódromo”, como se titula su postrer disco, aunque esta vez actuando en formato DJ.
En esta excursión de clausura del festival ha actuado incluso en el tablas sin cargo de la plaza del Ayuntamiento la maliense Virginie Dembelé, con una propuesta que representa una visión fresca y moderna de la tradición maliense, abordando temas como la convivencia y la protección de la naturaleza.
En el tablas, incluso sin cargo, de la plaza del CIM, ha actuado la cantaora, guitarrista y compositora sevillana María Marín , presentando su disco “Las Tres Marías”, creado bajo la dirección artística de Pedro G. Romero, que define este trabajo como “flamenco, antes y después del flamenco”.
