El valencia de mercado del atleta dominicano Freddy Peralta, de los Mets, está en su punto más bajo a menos de dos semanas de la momento techo de cambios.

Ver la interpretación de Peralta en Flushing cada cinco días no ha sido cero agradable; de hecho, ha sido un desastre, lo que hace preguntarse si los Mets lograrán traspasarlo. Y si lo consiguen, ¿podrán obtener poco valioso a cambio, sabiendo que Peralta se convertirá en agente vacío al finalizar esta temporada?

Peralta regresó al montículo el lunes para enfrentarse a su antiguo equipo, los Brewers, y su dorso no salió adecuadamente.
Permitió ocho imparables, le anotaron siete carreras limpias (incluidos dos jonrones) y otorgó dos boletos, todo ello mientras él lograba seis ponches en cinco entradas y un tercio. Aunque fue la comprensión más larga de Peralta este mes, asimismo fue la tercera vez en julio que permitió seis o más hits.

Tan solo en este mes, Peralta registra una preocupante efectividad de 7.36, sigla superior a la que tuvo en junio (6.39).

Decir que esta temporada ha sido una pesadilla para Peralta y los Mets podría quedarse corto. A estas paraíso de la campaña, Peralta acumula un récord de 5-9 y una efectividad de 5.01, a desliz de dos semanas para la momento techo de cambios.

La última vez que registró una efectividad superior a 5.00 fue en 2019 (5.29), pero en aquel entonces no era abridor a tiempo completo. Para colmo, las estadísticas avanzadas siquiera pintan adecuadamente para él:

• OBA (promedio de aspersión del oponente): .261 (el más suspensión de su carrera)

• HR% (porcentaje de jonrones): 3.5 (un aumento respecto al 2.9 de 2025)

• K% (porcentaje de ponches): 22.4 (un descenso significativo frente al 28.2 de 2025)

• BB% (porcentaje de bases por bolas): 9.3

• Hard Hit% (porcentaje de batazos fuertes): 38.7 (el tercer peor registro de su carrera)

Si se tiene todo esto en cuenta, sumado a su condición de agente vacío al finalizar la temporada y a sus supuestas exigencias contractuales, es posible que los Mets se vean obligados a desprenderse de Peralta a cambio de muy poco valencia, lo cual no es lo ideal.

Al preguntársele si ha pensado en lo que podrían traer las próximas dos semanas, Peralta reconoció las especulaciones, pero dijo que la valor no le corresponde a él.

“No sé”, expresó Peralta. “No sé qué depara el futuro. Está fuera de mi control.

“Me siento bien. El repertorio está bien. Todo está ahí. La velocidad está ahí. Creo que comparado con el año pasado, incluso, tengo el sweeper o el slider. Es mejor que el año pasado. Entonces, no lo sé. He estado trabajando, tratando de descifrarlo, pero no me voy a dar por vencido con esto. Sólo tengo que superar esto y seguir luchando”.

Si alguna vez hubo un ocasión para que las cosas volvieran a encajar, parecería ser éste.

Peralta regresó al American Family Field por primera vez desde que construyó uno de los historiales más exitosos de los Cerveceros. Antes del primer pitcheo, el manager de Milwaukee, Pat Murphy, reflexionó menos sobre el dominicano como atleta y más sobre la persona.

“La sonrisa, la forma en que trataba a la gente, lo que representaba”, comentó Murphy. “Ése es el recuerdo”.

El sabido le recordó eso a Peralta antaño del partido, recibiéndolo con una cálida ovación que convirtió brevemente una serie regular de julio en poco más personal.

“Fue demasiado”, confesó Peralta. “Hicieron mucho por mi carrera y por mi familia. En los ocho años que pasé aquí, logramos siete [clasificaciones] a los playoffs. Es increíble. Lo sentí antes del juego”.

Por unos momentos, la indeterminación se sintió como una celebración. Rápidamente se convirtió en otro capítulo frustrante. Los resultados lucieron dolorosamente conocidos. Las emociones no.

“Sólo quiero superar esto”, indicó Peralta. “Todavía creo en mí mismo. Sé que soy mejor que esto. Sé que puedo ser bueno. No es fácil, pero como jugador hay algunos momentos difíciles que tenemos que superar. No quiero quedarme así. Quiero seguir trabajando. Quiero mejorar y tratar de ser mejor en mi próximo juego”.

Mucho luego de que los números de la indeterminación del lunes se desvanezcan, Peralta sabe que Milwaukee seguirá siendo uno de los lugares definitorios de su carrera.

“Pasé mucho tiempo aquí”, añadió Peralta. “Es un lugar que quiero mucho, y siempre estará en mi corazón. Milwaukee siempre significará algo para mí y para mi familia también”.

El regreso a casa le sirvió a Peralta como un recordatorio de todo lo que logró con el uniforme de los Cerveceros. Ahora, todavía rastreo la forma de retornar a ser ese atleta.

Si esa oportunidad llega con el uniforme de los Mets o con otro uniforme, sigue siendo una de las preguntas sin respuesta más importantes de las próximas dos semanas.