La final del Mundial de 2026 es mucho más que fútbol. La FIFA ha convertido la clausura del torneo, que enfrenta a España y Argentina, en un espectáculo de gran formato, con la habitual ceremonia de clausura y, por primera vez en la historia del Mundial, un espectáculo de entretiempo al estilo de la Super Bowl.
El espectáculo de medio tiempo ha sido el momento más esperado, con la dirección artística de Chris Martin, líder de Coldplay. Por primera vez en la historia del torneo, la FIFA ha introducido este formato con una puesta en campo que lo ha tenido todo: grandes estrellas de la música, futbolistas que han pasado a formar parte del espectáculo y un toque de nostalgia con referencias a Barrio Sésamo y un seña a la celebración vikinga de Noruega, que se convirtió en una de las imágenes más icónicas del Mundial de 2026.

Madonna, BTS, el director Gustavo Dudamel, Justin Bieber y Shakira -con Dai dai, la canción oficial del Mundial- han puesto el toque musical a un espectáculo que, como no podía ser de otra guisa, ha rendido homenaje a la historia del fútbol. Luego de su conducta, que tuvo superficie internamente del estadio, la intérprete de Música salió al campo acompañada por los brasileños Ronaldo Nazário y Ronaldinho.
Durante el entretiempo igualmente se escucharon algunas palabras del recordado Pelé, siendo uno de los momentos más emotivos de la tinieblas. El prendedor final a este espectáculo histórico lo puso Coldplay, con una conducta que reivindicó la importancia del sexo.
