Atlanta, EE.UU.-De nuevo contra las cuerdas y a un paso de la aniquilación, debajo 0-1 en el minuto 85, Argentina firmó este miércoles en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta una remontada épica con goles de Enzo Fernández y de Lautaro Martínez para prolongar la pesadilla de Inglaterra en la Copa del Mundo y sellar el billete para su segunda final consecutiva, esta vez una ‘Finalissima’ contra España.

Leo Messi, que entregó la donación con la derecha para el gol de Lautaro en el minuto 96, liderará a Argentina el próximo domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, por la segunda Copa del Mundo de su carrera y por la cuarta destino de la Albiceleste, que ya comenzó la fiesta en el Mercedes-Benz Stadium.

Lo pasaron mal los hombres de Lionel Scaloni tras tomar el 0-1 de Anthony Gordon, pero acabaron celebrando, incluso posteriormente de un portento de Jordan Pickford y de un doble poste de Alexis Mac Allister.

Perdiendo 1-0 al inicio de los últimos cinco minutos del tiempo reglamentario, Fernández y el suplente Martínez marcaron para Argentina.

Anthony Gordon había puesto la delantera a Inglaterra, pero Lionel Messi y compañía tenían otros planes.
Argentina presionó para entablar y la presión acabó permitiendo que Fernández marcara en el minuto 85. Martínez remató de capital el gol de la vencimiento dos minutos posteriormente del tiempo añadido. La Copa del Mundo se jugará entre los dobles campeones de América y La Roja, vivo campeona de Europa. La Finalissima que nunca se disputó en primavera, tendrá su teatro en Estados Unidos.

“Tenemos unas ganas bárbaras”, aseguraba Scaloni en la rueda de prensa de la víspera. No podían incumplir motivaciones para ambas selecciones, en un gran clásico de la Copa del Mundo, que marcó momentos icónicos de la historia del fútbol y, esta vez, con un billete para la final en conjunto.

Argentina avanza final tras vencer a Inglaterra
Enzo Fernández celebra con Lionel Messi, tras primer gol. AP

Esas ganas acabaron premiando a la Albiceleste. Y se notó en el campo desde el primer momento. Tan solo fueron necesarios dos minutos para que saltaran las primeras chispas, tras una dura de Enzo Fernández a Anderson.

En un entorno potente, con los corazones de las dos aficiones repartidos entre los dos fondos, el partido se jugó con entrada tensión, constantes choques en los balones divididos y protestas.

El motor

— Messi, magnífico
Leo Messi, líder y monitor de la tropa argentina intentó romper esquemas en el minuto 37, con una extraordinaria pasada entre tres hombres que obligó a la defensa de Inglaterra a usar una amarilla para pararle.