Redacción deportes (EFE).- El mítico pugilista gachupin de origen cubano José Legrá falleció esta crepúsculo en Madrid a los 90 primaveras de momento, según confirmaron a EFE fuentes de la Real Federación Española de Boxeo (RFEB).
Te puede interesar: Mbappé admite que Francia no estuvo a la importancia en la derrota frente a España
El púgil hispanocubano fue una de las figuras más populares del pugilismo gachupin tras percibir dos veces el campeonato del mundo del peso pluma (1968 y 1972) y siete veces el de Europa.
Además estaba en posesión de la medalla de plata de la Real Orden del Mérito Deportivo desde 2003.
Tal y como aseguró Martínez, «desde la RFEB se ha ofrecido toda la ayuda posible» a sus familiares y allegados, que estuvieron próximo a él acompañándole en sus últimos momentos.
Manel Berdonce, preparador del equipo descarado gachupin de pugilismo durante doce primaveras y una de las personas más cercanas al campeón hispanocubano a lo grande de las últimas dos décadas, tuvo unas emotivas palabras de remembranza y gratitud para Legrá y su contribución con el deporte.
«En el pugilismo hay buenos boxeadores, hay campeones, hay estrellas y hay leyendas. Pepe Legrá es una letrero», explicó.
‘El pequeño Cassius Clay’
Apodado ‘el pequeño Cassius Clay’, recuerda Berdonce, Legrá deja un herencia «muy importante y grande» para el pugilismo gachupin por su forma de concebir el pugilismo y por su forma de comportarse: «Tenia un pugilismo muy particular, era muy carismático», afirmó.
Legrá, que pasó sus últimos primaveras en una residencia y padecía «avería cognitivo», era un hombre «muy eficaz que vivió siempre con una sonrisa».
«Tuvo siempre muy buen carácter y, hasta el postrer momento, nos ha querido enfrascarse siempre esa eterna sonrisa», agregó.

