La primera fracción del derecho dominicano Brayan Bello fue para el olvido, pero mostró destellos suficientes para convertirse en una cámara intrigante e importante del cuerpo de lanzadores de Boston en la segunda fracción. Los Medias Rojas, con marca de 46-48 están a solo medio equipo del tercer wild card, que ocupan Seattle y Minnesota, con 48-49. Los Medias Rojas llegaron a la pausa del Juego de Estrellas, con una hilera de nueve triunfos consecutivos.
Tras tener sido apartado de la plantilla en la primera fracción, el tirador derecho de 27 primaveras podría ser el benefactor más importante de los Red Sox en la segunda fracción de la temporada.
Brayan Bello out of the pen in his return:
4.1 IP, 2 H, 1 ER, 0 BB, 5 Ks
The one homer by Lindor was the only damage. He looked awesome. Stuff was sharp and he didn’t walk a man. Very curious what their plan for him is from here. pic.twitter.com/yaogE56Efg
— Gordo (@BOSSportsGordo) July 12, 2026
En sus 13 apariciones (8 como abridor y 5 como relevista) en las Grandes Ligas esta temporada, Bello registra una pésima efectividad como abridor de 10.35, pero un excelente 0.90 como relevista en 65.1 entradas. Lo que ha impedido que Bello inteligencia la generosidad anteriormente es, en gran medida, su descuido de capacidad para ponchar bateadores.
A pesar de tener perdido el patrocinio del equipo, está en posición de convertirse en una especie de héroe desconocido si Boston logra venir a la postemporada.
Una vez más, es manejable olvidar lo bueno que puede venir a ser Bello. El año pasado parece un espejismo si se compara con sus números generales previos a 2025 y con lo que lleva de 2026. Sin bloqueo, tuvo una ráfaga de 45 apariciones con una efectividad de 3.46 entre el 3 de julio de 2024 y el final de la temporada pasada.
En ese periodo, Bello logró sacar al menos un ‘out’ en la sexta entrada en 30 ocasiones. También acumuló 23 aperturas de calidad y permitió tres carreras o menos en 39 partidos.
No siempre tuvo actuaciones brillantes, pero mantuvo a los Red Sox competitivos en la mayoría de los juegos durante esa etapa.
Su cambio de velocidad suele determinar el éxito o el fracaso de sus futuro. Aunque a los Red Sox les gustaría ver una decano diferencia de velocidad entre ese extensión y sus rectas, el domingo desconcertó a los Mets registrando un promedio de 89.9 mph con dicho extensión. Su cambio provocó nueve intentos de ‘swing’, de los cuales cuatro resultaron en abanicadas al corriente (’whiffs’).
Para un tirador al que asiduamente le cuesta provocar abanicadas, que su cambio registre una tasa de ‘whiff’ del 44.4% —aunque haya sido en solo nueve intentos— representa un paso importante en la dirección correcta.
Acumula entradas, históricamente mantiene a los Red Sox en los partidos y cuenta con experiencia lanzando en encuentros decisivos. No se puede cambiar lo que ocurrió en la primera fracción de la temporada, y a estas staff parece muy poco probable que termine con una efectividad inferior a 4.00. No obstante, posee una trayectoria y un pedigrí que la mayoría de la rotación flagrante de los Red Sox no tiene, a pesar de contar con lanzadores como Sonny Gray y Ranger Suárez.
Parte de lo que ha hecho que Bello sea tan impopular en Boston es su porte.
Sin bloqueo, esos «problemas» están tremendamente exagerados. Es cierto que suele demarcar su disponibilidad frente a los medios —poco frustrante para un atleta profesional—, pero apartado de eso, ¿qué lo hace tan diferente de cualquier otro tirador promedio cuando atraviesa dificultades?
Antes de 2025, parecía que Bello a menudo dejaba que pequeños contratiempos se convirtieran en problemas mayores. El año pasado, dio un paso importante al estudiar simplemente a minimizar los daños. Este año parece tener perdido ese progreso, aunque principalmente cuando actúa como abridor. En ocho aperturas, registra una efectividad de 10.35 y una vírgula ataque de los rivales de .365/.435/.623.
Como relevista, ha rematado una efectividad de 0.91 en 29.2 entradas. Aunque es una muestra pequeño que las 35.2 entradas que lanzó como abridor, la proporción es casi de 50-50. Está claro que tiene capacidad para propalar en las Grandes Ligas; simplemente existe un aislamiento que no logra exceder en la primera entrada, donde acumula una efectividad de 16.88.
Si adecuadamente no ha dominado precisamente en el resto de sus actuaciones, una efectividad de 4.55 y un FIP de 4.20 resultan mucho más aceptables.
Pero volviendo a sus reacciones: ¿qué hay de malo en que un componente muestre abiertamente sus emociones? Nunca ha surgido ninguna historia que sugiera que no es apreciado en el vestuario de los Red Sox. Es más, Jahmai Webster, de NESN, comentó durante la transmisión que su ética de trabajo tras ser enviado a las ligas menores fue poco que agradó a la ordenamiento.
Si lo peor que hace es propalar el manopla o tropezar el cubo de chicles en el banquillo tras una mala autos, ¿qué tiene eso de malo? ¿Acaso no demuestra que le importa?
Ciertamente, lo ideal sería que mantuviera la misma compostura y serenidad sin importar cómo vaya el partido, pero hay cosas mucho peores que podría hacer tras una mala salida que simplemente tirar el manopla y mostrarse tumbado.
