El dominicano Juan Soto le recrudeció las heridas a los fanáticos de los Yanquis durante una publicación en X el martes por la mañana en la que estaba hombro con hombro pegado a tres estrellas de los New York Yankees. Ben Rice a un costado; Cody Bellinger y Cam Schlittler, al otro. Todos sonreían. Nadie parecía incómodo. La imagen superó las 237.000 visualizaciones en cuestión de horas.

La reacción no fue de cálida nostalgia; se asemejaba más al desconsuelo. Con esa imagen se demostró que la herida entre los fanáticos de los Mulos sigue abierta no tiene que ver efectivamente con una fotografía. Se comercio de lo que los Yankees no han rematado reemplazar a Soto.

La marcha de Soto dejó un hueco en el centro de la formación que nunca se cubrió adecuadamente. La temporada 2024 terminó con los Dodgers ganando la Serie Mundial, Soto marchándose a Queens y los Yankees quedándose solo con un banderín y un agravio. Dos primaveras posteriormente, él sigue siendo el referente cada vez que los Yankees buscan un bateador izquierdo de peso.

Soto no extraña Yanquis
No parece que Soto se arrepienta de su enorme anuencia de 765 millones de dólares con los Mets de Nueva York.
Para Soto, seleccionado al Juego de las Estrellas por finca vez en su ya impresionante carrera, el pasado es el pasado. Al objetar preguntas de los medios durante el Juego de las Estrellas de este año, Soto reveló sus verdaderos sentimientos sobre si extraña pugnar para los Yankees. “No tengo mentalidad de extrañar nada; el pasado es el pasado. Por supuesto, siguen siendo mis amigos. Seguimos en contacto, hablamos y conversamos, pero gracias a Dios, estoy bien donde estoy ahora mismo”.

Ahora, a más de un año de deber vestido el uniforme de rayas, Soto reflexionó sobre aquella temporada inolvidable.

Al preguntársele por su tiempo con los Yankees, Soto no dudó en destacar un retentiva por encima de todos los demás. Según una entrevista fresco, Soto declaró: «Celebrar en Cleveland fue uno de los mejores recuerdos que jamás podré tener».

El comentario hacía clara relato a su icónico jonrón en entradas extra contra los Cleveland Guardians durante la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Ese batazo no solo ganó el partido, sino que igualmente aseguró la serie y llevó a los Yankees a su primera Serie Mundial desde 2009.

Es un momento que ha quedado litografía en la historia de los Yankees y que el propio Soto, evidentemente, no ha olvidado.

Una estancia breve que dejó un delegado duradero

A pesar de deber jugado solo una temporada en Nueva York, Soto se convirtió rápidamente en uno de los favoritos de la cariño. Formó parte de una de las alineaciones más peligrosas del béisbol pegado a Aaron Judge y ayudó a enfilar a los Yankees a través de una postemporada notable.

Aunque los Yankees terminaron cayendo en presencia de los Los Angeles Dodgers en la Serie Mundial, la expectativa común en el mundo del béisbol era que Soto permanecería en el Bronx durante muchos primaveras. Sin requisa, sorprendió a muchos al firmar un enorme anuencia a dilatado plazo con el otro equipo de la ciudad, los New York Mets, durante la agencia vacío.