El coreógrafo, quien incluso es Director Artístico y General del Teatro Nacional Eduardo Brito, recibirá la distinción durante la Gran Gala Clásica, el 15 de agosto en Miami Beach, en honor a una carrera que ha afectado generaciones y proyectado la danza dominicana más allá de sus fronteras.
Santo Domingo. La trayectoria del pedagogo Carlos Veitía no se mide sólo en etapas, premios o primaveras de trabajo, sino en la huella que deja procreación tras procreación. Esa huella será reconocida con el premio Una vida para la danza a la Carrera en la 31° impresión del Festival Internacional de Ballet de Miamiuno de los eventos de danza más relevantes del continente.
Cada año, el festival otorga este premio a figuras de renombre internacional cuya vida artística haya hecho una contribución extraordinaria al ballet. En la impresión de este año, este agradecimiento distingue a un creador dominicano que ha hecho del movimiento una forma de manda.
Veitía recibirá la distinción durante la Gala del Gran Clásico, el sábado 15 de agosto, a las 8:00 p.m., en el Fillmore Miami Beach.
“La danza es el primer idioma que aprendí y el único que nunca he dejado de hablar. Mi mamá me enseñó que la danza no se posee: se recibe y se da, y cada paso que enseñamos continúa danzando en otros cuerpos mucho tiempo después de nosotros. Este premio no es sólo mío, es de todos los que han hecho de la danza dominicana algo más grande que cualquier nombre propio”, dijo el pedagogo Carlos Veitía.
Su historia con la danza comenzó mucho antiguamente que los grandes teatros. Comenzó en casa, de la mano de su origen, la maestra Clara Elena Ramírez, figura imprescindible en su formación y en la construcción de una sensibilidad artística que marcaría toda su carrera. Aquella primera vinculación franco con el arte se transformó, con el paso de los primaveras, en una inclinación rigurosa, internacional y profundamente dominicana.
Su trayectoria profesional lo llevó a la Academia Cubana de Ballet en Miami y, en 1976, al Boston Ballet, donde permaneció durante cuatro primaveras interpretando obras de George Balanchine, Jerome Robbins y Agnes de Mille. Allí alcanzó la categoría de bailarín solista y consolidó una ojeada escénica que luego pondría al servicio de su país.

A su regreso a Santo Domingo participó en la fundación del Ballet Nacional Dominicano y, en 1981, cofundó con su origen el Ballet Dominicano de Concierto, institución que durante más de cuatro décadas ha sido una plataforma decisiva para la formación, profesionalización y proyección de los bailarines dominicanos.
Su influencia no se limita a la interpretación. Como coreógrafa, docente, gestora y directora, Veitía ha sido una de las figuras que más ha contribuido a ampliar el área de la danza en la vida cultural dominicana. Entre 2000 y 2003 dirigió el Ballet Nacional Dominicano, círculo que recibió elogios de la crítica internacional y reafirmó su capacidad para dialogar con los grandes repertorios desde su propia visión.
En 1995, el Centro Kennedy de Washington lo reconoció como Coreógrafo del Continente Americano con el Premio Beca de las Américas. En República Dominicana ha recibido los premios Casandra y Soberano en más de vigésimo ocasiones, incluido el Soberano de las Artes Escénicas 2023 por su trayectoria.
Entre sus creaciones y montajes destacan: El cascanuecessu producción más presentada, Don Quijote, Carmen, Bolero yHistoria del banda oesteobras que confirman una trayectoria marcada por la disciplina clásica, avanzando de igual modo en la creación contemporánea, la visión teatral y la capacidad de juntar la danza a públicos diversos.
Desde julio de 2022 dirige el Teatro Nacional Eduardo Brito, principal círculo primoroso de República Dominicana, espacio donde continúa impulsando la creación, formación y presencia de las artes escénicas en la memorándum cultural del país.
El Festival Internacional de Ballet de Miami Se realizará del 25 de julio al 16 de agosto en Miami, Miami Beach y Fort Lauderdale, con la décimo de compañías y primeros bailarines de Brasil, Canadá, Colombia, República Dominicana, México, Eslovaquia, Uruguay y Estados Unidos, entre otros países. Su programación incluye garambainas de ballet clásico, danza contemporánea, películas de danza, exposiciones de arte y clases magistrales.
Con este agradecimiento, Carlos Veitía suma su nombre a una número internacional que celebra no solo su carrera, sino el aporte de República Dominicana al jerigonza universal de la danza.
