Ser el prospecto número uno del béisbol de Grandes Ligas es un privilegio incalculable, pero al mismo tiempo, es una de las primeras pruebas que una promesa cotizada puede carear, al ser instinto como la posible próxima cara de las Mayores.

El prospecto dominicano Jesús Madé, de Milwaukee, está en esa posición. Pero consciente de ello, en vez de huir de esa responsabilidad, es poco que lo motiva a continuar su camino en torno a el eventual llamado de los Cerveceros.

Pero, mientras tanto, Madé, de 19 primaveras, disfruta de su segunda billete en un Juego de Futuras Estrellas el domingo en el Citizens Bank Park de Filadelfia, en donde fue la principal espectáculo del evento.

“El año pasado no sabía a lo que venía, era mi primer juego aquí en Estados Unidos de estrellas”, expresó el oriundo de San Cristóbal. “Este año ya vengo más preparado y sé a lo que voy allá afuera”.

Y es en medio de este evento, cuando Madé puede poner las cosas en perspectiva. No sólo es el prospecto Nro. 1 del béisbol, sino adicionalmente forma parte de una camada de prospectos de su ordenamiento de los Cerveceros.

Ya este mismo año, Milwaukee, que una vez más está entre los equipos con el mejor récord en las Mayores, ha subido a promesas como Cooper Pratt (prospecto Nro. 3 del equipo) y al venezolano Luis Lara (Nro. 4).

Mientras tanto sus dos mejores –Madé y Luis Peña– comparten el clubhouse de las Futuras Estrellas en Filadelfia, esperando pacientemente el llamado.

“Yo sé que algún día va a llegar la llamada. Sólo mientras estoy por aquí abajo me enfoco en jugar mi pelota y mejorar cada día en lo que tengo que mejorar para así llegar allá arriba rápido”, detalló. “Me estoy enfocando en las jugadas de rutina y trabajando mi defensa y mi cuerpo para así seguir mejorando”.

Ciertamente los argumentos están presentes. Madé dornajo .276/.347/.442 con OPS de .788, nueve jonrones y 58 empujadas en 76 juegos en Doble-A.

Qué tan activos serán los Cerveceros en la término término aún está por hallarse, pero definitivamente si continúan el camino de sus prospectos, la potencial suplemento de Made al roster podría ser un catalizador importante para sus grandes aspiraciones.

¿Qué puede esperar Milwaukee de su futuro torpedero? Cuando se comercio de las promesas del ocio, el caer en comparaciones de jugadores del pasado y del presente es una destreza global. Sin requisa, Made lo tiene claro, cuando se le preguntó sobre un maniquí a seguir: Francisco Lindor y José Reyes.

“Me considero y me veo como un jugador como ellos más o menos, un jugador explosivo, atlético y contento en el terreno” , afirmó sobre la similitud de su estilo.

Made es gastado como la futura cara de los Cerveceros y del béisbol. Sin requisa, no hay que conseguir mucho el tiempo para declarar el impacto que tiene en el presente en la ordenamiento.

Cuando se le hizo la misma pregunta a Peña (Nro. 2), el quisqueyano no dudó, cuando se refirió a sus modelos a seguir:

“Yo en verdad estoy siguiendo los pasos a Jesús Madé, que siempre nos comparan mucho. Y nosotros no nos llevamos de rivalidad ni nada, ese es mi hermano y siempre nos seguimos apoyando en verdad. Yo siempre le he seguido los pasos a él” , confesó Peña.

Con esa hermandad forjada en agrupación beocio y un talento generacional que ya sirve de inspiración para sus propios compañeros, el futuro del centro del diamante en Wisconsin parece estar en las mejores manos. La emplazamiento a las Mayores es cuestión de tiempo; el impacto de Jesús Madé, sin requisa, ya es una sinceridad indiscutible.