Las semifinales de la Copa del Mundo prometen continuar en la historia. Argentina, España, Francia e Inglaterra, cuatro selecciones con títulos mundiales y ubicadas entre las mejores del ranking FIFA, quedaron a solo dos victorias de conquistar una nueva corona.

El primer duelo enfrentará a Francia y España en Arlington, Texas, el martes, mientras que Argentina e Inglaterra protagonizarán el miércoles, en Atlanta, un choque cargado de historia y rivalidad.

Desde Italia 1990 no se registraba una instancia de semifinales integrada exclusivamente por selecciones campeonas del mundo. En aquella tirada, Argentina defendía el título obtenido en México 1986 y terminó cayendo en la final en presencia de Alemania Occidental. Ahora, por otra parte, existe la posibilidad de reimprimir la final del Mundial de 2022 si argentinos y franceses avanzan al partido fundamental.

Argentina e Inglaterra, una rivalidad que trasciende el fútbol

El enfrentamiento entre argentinos e ingleses es uno de los más emblemáticos de la historia de los Mundiales. La rivalidad se alimenta tanto por los episodios deportivos como por el trasfondo histórico vinculado al conflicto de las Islas Malvinas de 1982.

Entre los capítulos más recordados figura la expulsión del capitán argentino Antonio Rattín en los cuartos de final del Mundial de 1966, en un partido cargado de tensión que terminó con vencimiento inglesa por 1-0.

Veinte primaveras luego llegó uno de los encuentros más recordados de todos los tiempos. En México 1986, Diego Maradona marcó el polémico gol conocido como la «Mano de Dios» y luego convirtió el considerado por muchos como el mejor gol de la historia de los Mundiales, guiando a Argentina al triunfo por 2-1 rumbo al título.

La rivalidad continuó en Francia 1998, cuando David Beckham fue expulsado tras una argumento con Diego Simeone y Argentina avanzó por penales. Cuatro primaveras más tarde, en Corea-Japón 2002, Beckham tuvo su revancha al convertir el penal que le dio a Inglaterra una vencimiento por 1-0 durante la período de grupos.

Francia y España, una revancha de suspensión nivel

La otra semifinal reunirá nuevamente a Francia y España, al punto que dos primaveras luego de su enfrentamiento en las semifinales de la Eurocopa.

En aquella ocasión, España se impuso por 2-1 con un brillante Lamine Yamal, que entonces tenía al punto que 16 primaveras, antiguamente de conquistar el título europeo frente a Inglaterra.

Ahora el panorama es diferente. Francia llega con una de las plantillas más poderosas del torneo y con Kylian Mbappé como una de sus principales figuras ofensivas. España, en tanto, debió sobreponerse a las lesiones de Lamine Yamal y Nico Williams en el inicio de la competencia, encontrando en Mikel Merino un medio fundamental gracias a sus goles en las instancias eliminatorias.

La lucha por la Bota de Oro

Además de la pelea por el título, el torneo mantiene abierta la carrera por la Bota de Oro.

Lionel Messi y Kylian Mbappé encabezan la tabla de goleadores con ocho tantos cada uno. Detrás aparecen Jude Bellingham y Harry Kane, con seis conquistas, mientras que Ousmane Dembélé suma cinco y Mikel Oyarzabal mantiene sus opciones con cuatro.

También continúa la disputa por convertirse en el mayor goleador histórico de los Mundiales, con Messi y Mbappé como grandes protagonistas.

Messi, en escudriñamiento de otro capítulo para la historia

A sus 39 primaveras y en lo que podría ser su última Copa del Mundo, Lionel Messi vuelve a liderar a la selección argentina con la ilusión de conquistar un nuevo título.

Si Argentina logra coronarse campeona, conseguiría el bicampeonato mundial y Messi sumaría una segunda Copa del Mundo, ampliando un enviado que ya lo ubica entre los futbolistas más importantes de todos los tiempos.